El número de parados de muy larga duración se incrementó un 43% en 2011

La mayor parte de los desempleados el año pasado procedían de situaciones previas de empleo
Por mediatrader 29 de mayo de 2012

El número de parados de muy larga duración (que dejó su empleo hace tres años o más) aumentó un 43% en 2011, hasta alcanzar los 704.900. Esta cifra supuso el 15,4% del total de desempleados, un 3,9% más que en 2010, según se desprende de la última «Encuesta de Población Activa (EPA)» publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La mayor parte de los parados existentes en 2011 procedían de situaciones previas de empleo. De hecho, para el 52,1% el principal motivo de haber dejado de trabajar en 2011 fue la finalización del contrato. Otro motivo de peso para acabar en el paro fue el despido o supresión del puesto, que afectó al 23,3% de los parados.

Una de cada tres personas (el 35%) trabajó al menos un sábado al mes en 2011, una décima más que en 2010, mientras que el 4,3% trabajó un domingo al mes (dos décimas más) y el 15,9% lo hizo dos o más domingos (cinco décimas más). Por el contrario, el 62,5% de los ocupados no trabajó ningún sábado y el 78,6% ningún domingo.

El 12,2% de los ocupados en 2011 trabajó en jornada nocturna (11,6% en 2010). Un 6,1% lo hizo de manera ocasional y un 6,1% en más de la mitad de sus días laborables. El porcentaje de trabajadores nocturnos varones (14,6%) superó al de mujeres (9,3%).

En cuanto a la forma de contratación, el porcentaje de los asalariados que fue contratado a través de una empresa de trabajo temporal (ETT) descendió del 3% al 2,7% en 2011, mientras que un 2,5% obtuvo su empleo con la intermediación de una oficina de empleo pública (una décima más que en 2010). Por otra parte, el 92,6% de los ocupados en 2011 no trabajó ningún día en su domicilio particular, un 2,7% lo hizo ocasionalmente y un 4% trabajó en casa más de la mitad de sus días laborables.

La mayoría de los trabajadores españoles tenía jefe, pero no tenía ningún subordinado en 2011. Según los resultados de la Encuesta de Población Activa, siete de cada 10 trabajadores se encontraban en esa situación, ya que ocupaban un puesto de trabajo de empleado (con jefe y sin subordinados).

Del total de ocupados en 2011, un 9,9% era trabajador independiente (no tenía jefe ni subordinados), un 6,6% era encargado; un 7%, director de empresa pequeña, departamento o sucursal; un 5,7% era mando intermedio y un 0,8% era director de empresa grande o media. El porcentaje de empleados se mantuvo con respecto a 2010 en el 69,8%, mientras que el de encargados descendió dos décimas. Por sexo, el porcentaje de hombres directores duplicó, como mínimo, al de mujeres en todos los tamaños de empresa. En el caso del puesto de empleado, el porcentaje de mujeres (77,6%) superó al de varones (63,4%).