Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Banca telefónica: ventajas e inconvenientes

El usuario puede realizar las mismas consultas y operaciones bancarias por teléfono con la misma seguridad que las efectuadas desde la propia entidad

Qué operaciones se pueden hacer

Cuando el sistema ha verificado la identidad del cliente a través de sus claves personales, éste puede empezar a operar tecleando los códigos o indicando qué gestiones quiere realizar. Las opciones son casi las mismas que las que se pueden hacer en la oficina. El servicio permite realizar consultas de carácter general como horarios, ubicación de oficinas, cotización de valores -aunque en ocasiones las entidades cuentan con otros servicios más específicos para este tipo de cuestiones en las que el interlocutor puede preguntar sin necesidad de identificarse-.

El cliente, sin moverse de casa, también puede consultar la posición global, el saldo de sus cuentas, los últimos movimientos que se han llevado a cabo o pedir extractos. De este modo sabrá si le han ingresado la nómina o cualquier cantidad adeudada, si le han pasado los recibos domiciliados o si tiene dinero disponible para cualquier tipo de transacción. También puede ver el saldo de las tarjetas o los últimos movimientos que se han realizado con ellas. Esta opción es muy útil cuando el cliente no es el único que utiliza la tarjeta y desea tener cierto control, cuando está interesado en comprobar las compras realizadas o ante la sospecha de que se la han robado. En esta última situación, al igual que si se ha producido una pérdida, el titular tiene la posibilidad de cancelar inmediatamente la tarjeta para bloquear las cuentas y que nadie pueda sacar dinero ni comprar con ellas.

Algunas entidades ofrecen mayor rentabilidad o comisiones más reducidas a los clientes que utilicen el teléfono

Otra de las opciones que proporciona la banca telefónica es hacer traspasos entre las cuentas de la entidad o realizar transferencias a otros bancos. En ocasiones, se cobran unas comisiones más bajas si estas operaciones se realizan por teléfono que si se hacen en la sucursal. La banca telefónica ofrece, además, la posibilidad de recibir información bursátil, conocer el Índice General de la Bolsa, comprar y vender valores, conocer el saldo y la revalorización de la cartera personal y modificar o cancelar órdenes. También permite, entre muchas otras gestiones, consultar el estado de los fondos de inversión, de pensiones o los depósitos.

Las ventajas e inconvenientes

Este sistema tiene, en definitiva, unas características que lo hacen muy atractivo a la hora de realizar las operaciones. Su utilización es sencilla porque el usuario sólo tiene que seguir los pasos que el sistema automático le va indicando y, además, la mayoría de las entidades dan la opción de hablar con un gestor telefónico en cualquier momento. Los horarios de atención son mucho más amplios que en las sucursales bancarias, lo que faciilta su labor a quienes, por su trabajo, por la dificultad de salir de casa o de encontrar una oficina cercana, encuentran más difícil hallar un momento libre para realizar las gestiones en la banca tradicional.

Otra de las ventajas es que hoy en día casi la totalidad de los ciudadanos españoles cuenta con, al menos, un teléfono a su disposición, con lo cual la accesibilidad es más amplia que si utilizan la banca por Internet. La posibilidad de hacer las llamadas tanto desde un teléfono fijo como desde un móvil, ya sea en España o en el extranjero, aporta gran flexibilidad en el momento de controlar una cuenta, cancelar una tarjeta o hacer una transferencia. Esta inmediatez que proporciona la banca telefónica es una de las características por la que los usuarios eligen este sistema: permite hacer cualquier operación sin salir de casa en el momento del día que se considere más oportuno sin necesidad de desplazarse hasta la oficina. De este modo, el usuario ahorra tiempo, dinero y esperas innecesarias.

Algunas entidades ofrecen, además, unas condiciones más atractivas para los clientes que utilicen el teléfono como medio para acceder a sus cuentas: mayor rentabilidad, comisiones más reducidas en las transferencias, o depósitos a un interés más elevado.

Como desventaja, los clientes destacan la inseguridad que les provoca hacer las operaciones a través del teléfono, proporcionar datos personales o pensar que se puede suplantar su personalidad con mayor facilidad. Aunque esto no es así y el control al que se somete el sistema es el mismo, aún hay muchas personas reticentes a usarlo por motivos de seguridad. Otros piensan que no sabrán utilizarlo y se perderán a la hora de marcar los números o elegir la operación que desean realizar. También hay que tener en cuenta el factor personal, que en la banca tradicional es muy relevante. A muchos clientes les gusta pasar por la sucursal, charlar con el empleado, al que a menudo conocen desde hace años y al que consideran casi un amigo, y ser asesorado directamente por él ya que en los asuntos financieros la confianza y la atención personalizada es muy importante.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones