Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

‘Chiringuitos’ financieros

Algunas entidades operan en los mercados financieros sin estar habilitadas y ofrecen inversiones excepcionales bajo el reclamo de una gran rentabilidad

img_panelbolsa listado 1

Si recibe una oferta para invertir sus ahorros que le hace pensar que es demasiado buena para ser cierta y si, además, el nombre de la entidad que lo ofrece no es muy conocido, desconfíe. Inversiones más rentables de lo normal, facilidades para acceder a estos productos y amabilidad en los canales de comunicación son los parámetros que utilizan algunas empresas para atraer el ahorro de los pequeños y medianos inversores. La sorpresa llega al cabo de un tiempo, cuando se descubre que la entidad en que se habían depositado los ahorros era un “chiringuito financiero” que operaba en el mercado sin habilitación. Estas empresas ofrecen, por lo general, productos financieros inusuales (sellos, inversión en maderas…), aunque también hay “chiringuitos” clásicos, y a su vez peligrosos, que permiten a sus clientes contratar productos tradicionales.

Técnicas utilizadas

La Comisión Nacional de Mercado de Valores ha lanzado una guía de gran ayuda para los usuarios con el objetivo de que estos puedan identificar correctamente este tipo de empresas y sepan las técnicas y artimañas que utilizan los “chiringuitos” para captar nuevos inversores. En la mayoría de los casos suele tratarse de una oferta de alguien que, convincente y seguro de sí mismo, propone realizar una “inversión exótica” con expectativas de altas rentabilidades, según explica el órgano regulador.

Para identificar los “chiringuitos” lo primero que debe hacer el usuario es detectar la mecánica con la que operan, que según la Comisión Nacional del Mercado de Valores, agrupa los siguientes “tics” comerciales:

  • Se llaman así mismos expertos y asesores.
  • Abusan de la capacidad inversora de sus clientes y de su confianza.
  • Prometen resultados positivos casi imposibles de alcanzar.

A pesar de que todos los casos son diferentes, en las víctimas se aprecia algún elemento común: ante las promesas de ganancias rápidas y voluminosas se muestran dispuestas a creer lo que desean creer, y a confiar su dinero a quien no conocen, según advierte la CNMV.

La toma de contacto

Si hay algo que caracteriza a este tipo de empresas es el sofisticado sistema de captación de nuevos clientes. Aunque estén sustituyendo los clásicos sistemas de contacto por los que proporcionan las nuevas tecnologías, siempre se dirigen a ellos de forma “agresiva”, hasta que consiguen que unos pocos caigan en sus redes. En muchos casos, a la mínima sospecha de poder ser descubiertos cambian de domicilio o de denominación social. Éstas son las técnicas que utilizan para ponerse en contacto con sus clientes, a los que bien podría denominarse víctimas.


  • Llamadas telefónicas:

    Sigue siendo el método preferido por estas empresas, a las que sale rentable encontrar una “víctima”, aunque tengan que realizar muchas llamadas.


  • Correo:

    Consiguen la dirección a través de una base de datos de la que extraen las direcciones, o a través de la guía telefónica. En las cartas, acompañadas de lujosos folletos, presentan inversiones fantásticas y solicitan a los receptores que contacten con ellos, bien rellenando un cupón, bien llamándoles por teléfono, e incluso visitando su página por Internet.


  • Correo electrónico:

    Muchas de estas entidades ofrecen su servicios en Internet aprovechando la difusión internacional que ofrece este medio y la dificultad que supone para los supervisores localizarlos. Se puede recibir a través de este medio correos inesperados de un “chiringuito financiero”.


  • Anuncios:

    Es frecuente que estas entidades utilicen la publicidad en periódicos, revistas u otros medios de comunicación para ofrecer oportunidades de beneficios mucho más atractivas de las que se puede conseguir con las inversiones consideradas como tradicionales.


  • Referencias verbales:

    Uno de los trucos más utilizados, según la CNMV, es el de pagar beneficios a los primeros inversores utilizando para ello su propio dinero o el dinero de otros inversores. De esta manera, su eficacia se comunicará “de boca en boca” a los amigos del primer inversor, y luego a los amigos de estos segundos… Lamentablemente, sólo se pagan los primeros beneficios. En posteriores inversiones, cuando se pretende recuperar lo invertido, el dinero ya ha desaparecido.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones