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Demoras en el pago de impuestos

El interés que debe pagar un contribuyente por la demora está en revisión y podría bajar del 7% al 5%

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  • Fecha de publicación: martes 10 marzo de 2009

Puntual, como siempre, llega la cita con Hacienda. Desde el 2 de marzo, ya está abierto el plazo para solicitar borrador de IRPF de 2008 y los datos fiscales. La suerte ya está echada y sólo queda esperar a abril o mayo para confirmar los datos o presentar la Declaración y ver cuál es el resultado final: ¿pagar o disfrutar de una devolución de la Agencia Tributaria? El año pasado, Hacienda recaudó en concepto de IRPF 70.000 millones de euros, una cantidad similar a la que se espera para este ejercicio. No obstante, ante el deterioro económico, muchas familias afrontarán este año el pago de impuestos con muchas más dificultades que en anteriores ejercicios. Para facilitar el desembolso, la Administración permite aplazar el pago. Un 60% de la deuda se puede pagar en junio y el 40% restante en noviembre, en cuyo caso no hay que abonar ningún tipo de penalización al Fisco. Sin embargo, si la deuda se demora por más tiempo habrá que pagar intereses por el tiempo transcurrido. En la actualidad, este tipo de interés se sitúa en el 7%, aunque podría bajar al 5% en breve ya que el Gobierno estudia revisarlo. Según los últimos datos, en 2008, Hacienda aceptó aplazar deuda tributaria por 5.500 millones de euros en 2008 e ingresó 385 millones en concepto de intereses de demora.

¿Cómo tramitar un aplazamiento?

La solicitud de aplazamiento del pago de impuestos, ya sea de IRPF o de cualquier otro gravamen, debe realizarse ante la Administración tributaria correspondiente y debe ir acompañada de una explicación de las dificultades financieras o de tesorería por las que atraviesa el contribuyente y la forma en que piensa hacer frente a dichas deudas. En concreto, la solicitud se deberá dirigir al órgano de recaudación competente, con los siguientes datos:

  • Identificación del sujeto pasivo.
  • Identificación de la deuda.

  • Causas que motivan la solicitud.

  • Plazos y condiciones de pago que se solicitan.

  • Garantía que se ofrece: aval solidario de entidad de crédito o sociedad de garantía recíproca o certificado de seguro de caución. Pueden admitirse otras garantías si se justifica que no es posible obtener las anteriores o solicitar la dispensa de garantías por cuantías inferiores a 6.000 euros y, para otras cantidades mayores acreditando las circunstancias que justifiquen la petición.

  • Orden de domiciliación bancaria.

Una vez presentada la solicitud hay que esperar una notificación de Hacienda en la que la institución expresará si concede o deniega el aplazamiento.

Si se concede, Hacienda establecerá también un calendario de pagos para abonar la deuda pendiente, con sus correspondientes intereses. Si, por el contrario, lo rechaza, el contribuyente deberá hacer frente al pago de las deudas en el plazo que indique, que será normalmente de poco más de un mes. En este caso, si el contribuyente no puede hacer frente a los pagos pendientes, Hacienda iniciará el periodo ejecutivo e intentará cobrar por la fuerza. En esta circunstancia puede solicitar embargos de cuentas, ejecución de hipotecas…

Las excepciones

Son muchos los impuestos, estatales, autónomos o locales que se pueden aplazar en pago. No obstante, la Ley Tributaria también contempla algunas excepciones. Las únicas son las deudas tributarias cuya exacción se realice por medio de efectos timbrados y las deudas correspondientes a obligaciones tributarias que deban cumplir el retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta (salvo en los casos y condiciones expresamente previstos), según comenta Bazán. Por ejemplo, la Ley General Tributaria admite el empleo de los efectos timbrados como una de las formas de pago de las deudas tributarias. En todos aquellos casos que se acuerde el pago de una deuda con uno de estos documentos timbrados no se podrá solicitar un aplazamiento. En la actualidad, tienen la condición de efectos timbrados:

  • el papel timbrado común
  • el papel timbrado de pagos al Estado

  • los documentos timbrados especiales

  • los timbres móviles

  • el papel de pagos especial para tasas

  • las tarjetas para utilizar en máquinas timbradoras

Los timbres móviles, por poner sólo un ejemplo, son popularmente conocidos como pólizas y presentan un diseño muy similar al de un sello de correos. El papel timbrado, en su caso, suele ser de uso exclusivo notarial.

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