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Depósitos anticrisis

Las rentabilidades rondan el 3% TAE a un año, un interés atractivo en el actual contexto de deflación

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 10 agosto de 2009
Img porcentaje Imagen: ralphunden

Los depósitos bancarios son un producto muy apreciado por los inversores españoles. En la actualidad, un 40% del volumen de ahorro total de las familias se invierte en depósitos: unos 680.000 millones de euros. Esta cifra supera con creces la cantidad que se destina a fondos de inversión, 160.000 millones, y a fondos de pensiones, 50.000 millones. El depósito gusta en todas las épocas, con o sin crisis. Pero es en estos momentos de incertidumbre económica cuando las entidades promocionan más sus imposiciones a plazo con el objetivo de captar ahorradores.

Apostar por el corto plazo

Las rentabilidades difieren poco por plazos. Sin embargo, algunos expertos creen que a final de año la situación podría cambiar y los tipos de interés podrían empezar a subir. Hasta entonces, una opción es apostar por depósitos para cortos periodos de tiempo, de tres o seis meses, y aprovechar la fecha de vencimiento para revisar la oferta. Si se tiene el dinero capturado en un depósito durante varios años, no es aconsejable cancelarlo. Las comisiones que se pagan en este caso -algunas entidades cobran en torno al 2% y 3%- suponen un descenso de la rentabilidad. Conviene saber, no obstante, que el Banco de España obliga a las entidades a cobrar comisiones más bajas que los intereses que ofrecen. De esta forma, el cliente nunca perdería dinero por invertir en un depósito.

Lo apropiado en este momento es optar por tener el dinero en liquidez para retirarlo, si fuera necesario, sin pagar comisiones. La situación de crisis ha propiciado que algunos inversores hayan rescatado el dinero de los productos que tenían contratados. Por este motivo, otra opción puede ser contratar una cuenta de alta rentabilidad, que ofrece liquidez sin penalización alguna.

El Banco de España obliga a las entidades a cobrar comisiones más bajas que los intereses que ofrecen

En general, el interés de los depósitos ha sido siempre más alto que el de las cuentas de ahorro por una cuestión de liquidez: quien suscribe un depósito a plazo y renuncia a poder extraer su dinero cuando lo necesite o le apetezca, consigue un plus de rentabilidad. Las cuentas, al ser un producto líquido, rentaban algo menos. Sin embargo, en estos momentos, numerosas entidades las han convertido en sus productos estrella para captar a quienes buscan tener su dinero disponible. Esto explica que algunas cuentas den más rentabilidad que los depósitos. Su inconveniente, no obstante, es que no son operativas. El usuario necesita disponer de otra cuenta asociada transaccional a través de la que realizar las operaciones bancarias básicas, como domiciliar recibos o nóminas y hacer transacciones.

Depósitos crecientes

Los depósitos crecientes también son habituales en las entidades. Su interés aumenta de forma periódica, por lo general, cada trimestre. Antes de suscribirlos, hay que preguntar por la remuneración media de todo el periodo ya que, a menudo, el interés publicitado corresponde al periodo final y es más elevado: puede superar el 4%.

Otra desventaja de estos depósitos es que, al reembolsarlos antes de lo previsto, la entidad sólo reconoce los intereses del periodo pasado, con lo que las ganancias serán más reducidas que en un depósito suscrito al mismo plazo, pero con interés lineal. Son productos atractivos si se mantiene el ahorro hasta la fecha de vencimiento.

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