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Fondos garantizados

En la contratación de este producto conviene estudiar la rentabilidad, el periodo de inversión y las comisiones

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  • Fecha de publicación: miércoles 22 marzo de 2006

Entre los múltiples productos financieros de inversión que existen en la actualidad para ahorrar dinero, los fondos garantizados han comenzado a ocupar los primeros puestos entre las demandas de los clientes. ¿Cuáles son sus ventajas? ¿Qué características tienen? ¿Qué diferencia hay entre un fondo garantizado y un fondo de inversión que no es garantizado? Los fondos garantizados son una categoría especial de fondos de inversión que permite a sus titulares no perder el capital invertido, siempre que se mantenga la inversión hasta el final de la vida del fondo. En la actualidad, de los 252.000 millones de euros que hay invertidos en fondos de inversión en España (a cierre de febrero de 2006), 61.000 millones de euros corresponden a fondos garantizados, más de una cuarta parte del total. En concreto, hay 769 fondos garantizados en los que poder invertir en España. No obstante, aunque estos productos destacan por no poner en riesgo la inversión del titular, ya que el capital invertido está asegurado, los expertos aconsejan vigilar las comisiones y los plazos en los que hay que invertir. Además, advierten de que, en muchos casos, las rentabilidades que ofrecen estos fondos son muy pobres, de manera que los fondos garantizados no son tan atractivos como puede parecer a simple vista.

Rentabilidad

La rentabilidad que ofrecen los fondos garantizados dependerá, por tanto, de los activos en los que inviertan y de la situación concreta del mercado. En la actualidad, con los tipos de interés todavía en niveles muy bajos, los fondos garantizados de bolsa son los que mejores rentabilidades están ofreciendo. A cierre de febrero, la rentabilidad media anual de los fondos garantizados de renta fija a un año se situaba en el 1,54%, según datos de INVERCO, Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones. Por su parte, la rentabilidad media anual de los garantizados de bolsa se situaba a cierre de febrero en el 5,02%. En cualquier caso, conviene recordar la siguiente máxima: ‘rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras’, ya que siempre habrá que tener en cuenta las condiciones concretas de los mercados.

Pese a todo, si lo que busca un inversor es conseguir la mayor rentabilidad posible, suele ser más apropiado invertir en un fondo puro de bolsa, que no sea garantizado, ya que éstos últimos sólo ofrecen una parte de la rentabilidad de lo que consigan los índices o valores en los que invierten. En este sentido, Fernando Luque, director de análisis de la sociedad estadounidense Morningstar, empresa especializada en calificar fondos de inversión, recuerda que con los garantizados de bolsa “el partícipe sólo va a poder beneficiarse de una parte de las subidas del mercado”. Con los fondos puros de bolsa, el inversor recoge prácticamente las mismas ganancias que experimenten los activos en los que invierte el producto.

Fernando Luque opina que “una de las mayores desilusiones del inversor ocurre cuando el fondo en el que ha depositado su dinero no cumple las expectativas de rentabilidad y riesgo… algo que puede suceder con algunos productos garantizados”. El inversor debe tener claro que con los garantizados de bolsa, en el caso de ir bien, no obtendrá tanto dinero como si invirtiera directamente en el mercado. Por ejemplo, si un inversor apuesta por un fondo índice que simula el comportamiento del Ibex-35 y en un periodo de dos años obtiene una rentabilidad del 10%, invirtiendo en un garantizado de bolsa que también apostara por el índice Ibex, la rentabilidad que obtendría sería la mitad (en torno al 5%).

Esto se explica por la distinta combinación rentabilidad-riesgo que presentan estos dos tipos de productos: los garantizados dan menos rentabilidad, pero también suponen menos riesgo para el inversor.Los garantizados dan menos rentabilidad, pero también suponen menos riesgo para el inversor Los fondos de inversión puros de bolsa pueden dar más rentabilidad, pero obligan a asumir más riesgo. De hecho, con los garantizados, el inversor no pierde nada de su dinero aunque la bolsa vaya mal, si se mantiene hasta que termine la garantía. Con los fondos puros de bolsa sí que se pierde dinero, si el mercado va mal.

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