Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Invertir en bolsa en el “muy corto plazo”

Las inversiones en el "muy corto plazo" o en el "intradía" son opciones muy rentables pero también muy arriesgadas

Las inversiones en Bolsa en el “muy corto plazo” han encontrado en Internet una herramienta inmejorable para estar en todo momento al tanto de los movimientos del mercado y operar desde cualquier lugar, en cualquier mercado del mundo, en tiempo real y con comisiones más bajas. Si se decide invertir a “muy corto plazo” en bolsa, el usuario debe tener los conceptos muy claros y sobre todo saber en todo momento dónde se mete. Porque no hay que olvidar que, cuanto menor es el plazo de inversión, mayor es el riesgo. Según los expertos, se debe saber que no es un juego, y tener mucha disciplina y un buen control mental para llegar a buen puerto.

Asumir pérdidas y limitar ganancias

Una recomendación para el inversor “a muy corto plazo” es que debe asumir las pérdidas. Los expertos aconsejan que estas pérdidas se limiten hasta un 5%. Si, con un determinado valor, acumula dos pérdidas del 5%, hay que vender automáticamente. Hay quien se obstina en la idea de que, tarde o temprano, dicho valor acabará por remontar y muchas veces esto no ocurre. Pero también debe establecerse un límite para las ganancias. Aquí debemos echar mano del viejo refrán de que “la avaricia rompe el saco”. El inversor a corto plazo debe aprender a ganar poco y salirse, no esperar a ganar más con el riesgo de perder. Se trata de ganar más de lo que se pierde, no de querer ganar siempre. Según Javier Galán, hay que asumir que se acertará un 50% de las ocasiones y se errará en el otro 50%, por lo que la clave está en ganar más dinero cuando se acierta que cuando se falla. Por ejemplo, cuando se acierta en una operación, ganar un 2%, y cuando se falla, perder sólo un 1%.


El inversor a corto plazo debe aprender a ganar poco y salirse, pues se trata de ganar más de lo que se pierde, no de querer ganar siempre

Para cumplir estas dos máximas, hay que tener en cuenta dos herramientas, las órdenes condicionadas y el stop loss. Las órdenes condicionadas son un sistema que puede parecer muy básico en la actualidad, pero hasta hace poco tiempo no se ofrecía. Permite introducir una orden de compra o de venta, pero condicionada a un precio. Sólo si el valor toca ese precio, se ejecuta. La mayoría de los brokers ofrecen varias alternativas de vigencia de la orden: un día, una semana, un mes o 90 días. Si pasado el período elegido el valor no ha llegado al precio fijado, la orden queda automáticamente anulada.

El stop loss -literalmente se traduce como parar las pérdidas-, es una modalidad de orden condicionada que consiste en fijar el margen de pérdida que se está dispuesto a asumir. Alexander Sáenz, en su libro “Invertir en Bolsa”, explica que al usar una stop loss, un inversor limita la fluctuación del precio. En otras palabras, se utiliza para proteger a un inversor de perder dinero que ha ganado en posiciones a largo o a corto plazo. Por ejemplo, supongamos que el inversor haya comprado 10 acciones de una empresa al precio de 10 euros. Afortunadamente, el precio de las acciones ha subido hasta 20 euros, con lo que la inversión de 100 euros que se realizó ahora vale 200 euros. Pero ahora se quiere proteger el beneficio de 100 euros que ya ha conseguido. Para hacerlo, se puede dar al broker una orden stop loss de venta si el precio de las acciones cae de los 20 euros.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones