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Planificar la Declaración de la Renta para el próximo año

Los planes de pensiones, las cuentas ahorro-vivienda, las hipotecas y los alquileres son los instrumentos con mayor rebaja fiscal

Otras opciones

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Cuentas ahorro-vivienda:

Son otro de los instrumentos más utilizados para recortar impuestos. En este caso, los beneficiarios son personas que están pensando en adquirir su primera vivienda y necesitan ahorrar para conseguirlo. Por tanto, el perfil del ahorrador en este tipo de productos suele ser el de una persona joven con ánimo de independizarse. Como con los planes de pensiones, los beneficios están en función de las cantidades aportadas a las cuentas. En el territorio general, Hacienda devuelve a los contribuyentes el 15% de las cantidades aportadas, hasta un máximo anual de 9.015 euros. El ahorro máximo posible es, por tanto, de 1.352,28 euros. El plazo fijado para la inversión, desde la apertura de la cuenta, es de 4 años.

En el País Vasco, sin embargo, se pueden deducir de la base imponible hasta el 18% de las cantidades depositadas en la cuenta-ahorro vivienda. La deducción anual máxima está fijada en 2.160 euros. En este caso, para disfrutar de estos beneficios fiscales, los contribuyentes deben emplear el dinero ahorrado en la cuenta para la adquisición o rehabilitación de su vivienda habitual en el plazo máximo de seis años. Si se destinan las cantidades deducidas a otros fines no se pierde el derecho a deducir, siempre que se reponga el dinero consumido antes de que termine el año.

En Navarra, la deducción aplicable por hacer aportaciones a una cuenta ahorro-vivienda es, con carácter general, del 15% del dinero depositado. Las unidades familiares con dos hijos, deducen el 18%. Y las familias numerosas el 30%. El plazo fijado para la inversión, que se cuenta desde la finalización del período impositivo de la apertura de la cuenta, es de 8 años.

Hipotecas:

Junto con los planes de pensiones (que cuentan en la actualidad con más de ocho millones de suscriptores), las hipotecas son el otro gran producto de masas que permite disfrutar de una interesante desgravación fiscal. Financiar la vivienda habitual, siempre que sea primera vivienda y no otras residencias, tiene un tratamiento fiscal favorable ya que recorta la base imponible hasta en un 15%, sobre un máximo de 9.015,18 euros. En la Comunidad Autónoma Vasca, los contribuyentes que tengan una hipoteca podrán deducirse hasta 12.000 euros anuales. En Navarra, se mantiene el mismo límite que en el territorio común, de 9.015 euros.

Para calcular el beneficio fiscal, el contribuyente debe sumar tanto lo que ha pagado de capital de su hipoteca como los intereses. Para conseguir apurar el límite máximo de deducción, puede hacer amortizaciones parciales de capital. Si la vivienda la están comprando dos personas, el límite se le aplica a cada uno de ellos, siempre que se hagan declaraciones separadas.

Desde enero de 2007 los contribuyentes pueden deducirse el 10,05% de las cantidades satisfechas en el período impositivo por el alquiler de vivienda habitual

Alquiler de vivienda habitual:

En el territorio general, como novedad reflejada en la reforma fiscal que entró en vigor en enero de 2007, ha comenzado a aplicarse una interesante deducción por alquiler de vivienda habitual. Los contribuyentes podrán deducirse el 10,05% de las cantidades satisfechas en el período impositivo por el alquiler de vivienda habitual, siempre que su base imponible sea inferior a 24.020 euros anuales.

Deducciones por donativos:

Hacer un donativo es otra de las fórmulas que permite recortar la factura fiscal. Los contribuyentes disfrutarán de una deducción del 25% en su base imponible, siempre que el beneficiario del donativo sea el Estado, las comunidades autónomas, y algún organismo público. Será del 10% si se realiza a fundaciones legalmente reconocidas o asociaciones declaradas de utilidad pública.

Hacer aportaciones a personas con discapacidad:

La ley también contempla que las aportaciones dinerarias realizadas al patrimonio de un contribuyente discapacitado dan derecho a reducir la base imponible del aportante. El límite máximo de reducción está fijado en 10.000 euros anuales. Para disfrutar de esta ventaja fiscal, el aportante debe tener una relación de parentesco con el discapacitado directa o colateral hasta el tercer grado, o ser cónyuge de un pariente de tal grado. También disfrutan de esta reducción fiscal quienes tengan en régimen de tutela o acogimiento a un discapacitado.

Compensar pérdidas y ganancias patrimoniales:

Otra de las opciones que deben tener en cuenta los contribuyentes a la hora de planificar su Declaración de la Renta es contemplar la posibilidad de compensar pérdidas con ganancias patrimoniales. Esta fórmula también permite aliviar el pago de impuestos. Con la entrada en vigor de la última reforma fiscal, quien tenga pérdidas por haber vendido acciones, un fondo de inversión o incluso un inmueble, puede compensarlas con ganancias procedentes de estas mismas fuentes (de la venta de otras acciones, inmuebles o fondos de inversión).

No obstante, la nueva normativa diferencia entre los instrumentos de ahorro que generan ganancias y pérdidas de patrimonio y los que se consideran rendimientos de capital mobiliario. El régimen fiscal vigente no permite compensar ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de acciones o fondos de inversión con los rendimientos de capital mobiliario procedentes de los dividendos de acciones, los intereses de un depósito bancario, o la rentabilidad obtenida con un seguro de vida.

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