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¿Qué hago con mis ahorros en 2015?

En 2015 habrá que correr más riesgos si se quiere mejorar la rentabilidad de los ahorros

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2015 no va a ser un año fácil para los ahorradores, pues tendrán problemas para colocar su dinero y que les genere una rentabilidad aceptable. Así lo certifican diferentes analistas, que inciden en que habrá que correr más riesgos si se quiere mejorar la rentabilidad de los ahorros. Una vez descartado el posicionamiento en renta fija (depósitos a plazos, pagarés bancarios, bonos a largo plazo…) por sus bajos intereses, ¿qué queda para dar refugio a los ahorros? Como se indica en este artículo, los consejos de los analistas van encaminados hacia la renta variable, aunque también hay muchas dudas sobre la idoneidad de aplicar esta estrategia.

¿Qué debemos hacer para gestionar nuestros ahorros?

Hay que ser prudente en la elaboración de las estrategias para evitar perder una buena parte de nuestro capital

Este año no será fácil obtener gran rentabilidad de los ahorros, pero con la aplicación de unos sencillos consejos se pueden tener mayores perspectivas de éxito respecto a las inversiones, tanto en renta fija como variable. Los analistas parecen decantarse por esta última, pero al tratarse de un mercado financiero tan amplio, puede desviarse parte del patrimonio hacia mercados con potencial de revalorización. En este sentido, los expertos se inclinan por economías emergentes, sobre todo, del sureste asiático.

A partir de estas ideas, poco recorrido tienen los ahorradores para mover su dinero. La mayoría de las estrategias pasan por elaborar una planificación de la inversión, basada más en controlar los movimientos monetarios que en elegir el activo financiero adecuado. Conviene ser prudente para evitar perder una buena parte de nuestro capital destinado a estas operaciones.

  • Diversificar la inversión: tanto en activos financieros, como en productos y, por supuesto, también en áreas geográficas. Así se pueden limitar las posibles pérdidas que generen los mercados financieros durante este año.

  • Mantener liquidez: disponer de los fondos necesarios servirá para aprovecharse de las oportunidades de compra que los mercados generarán durante el próximo año.

  • No ser muy ambiciosos: es probable que se vean los mismos ratios de rentabilidad que en ejercicios precedentes y habrá que conformarse con obtener una recompensa en torno al 3% o 5% anual, suficiente para rentabilizar los ahorros.

  • Delegar la gestión: si no se tiene la experiencia suficiente para encarar un año tan complicado como el que viene, no habrá más remedio que acudir a un buen equipo de gestión que pueda componer una cartera de inversión con activos procedentes de la renta fija, variable, e incluso gestión alternativa.

  • Dinero más barato: con pocas perspectivas de que suban los tipos de interés en los países de la zona euro, habrá que olvidarse de los depósitos y otros productos de la renta fija por su baja rentabilidad. Como alternativa, se puede optar por fondos conservadores que cumplan con estas expectativas.

  • Dividendos: si se opta por los valores que reparten dividendos entre sus accionistas, se podrá conseguir una rentabilidad fija y anual entre el 3% y el 8%, en función de la cartera seleccionada.

  • Ofertas promocionales: seguramente, durante el año, algunas entidades emitirán imposiciones a plazo que puedan rentar algo más del 2%, pero estarán destinadas a nuevas aportaciones o nuevos clientes y tendrán un período de permanencia excesivamente dilatado.

  • Oportunidades de compra: todos los activos financieros generarán señales de compra en algún momento del año, pero hará falta detectar los períodos de entrada y los de salida, así como el grado de implicación monetaria en cada uno de ellos.

  • Bonos periféricos: serán otra de las alternativas y habrá que optar por los que mayor seguridad proporcionen: bonos irlandeses, según los expertos, o españoles o portugueses, en función de la evolución de sus respectivas economías.

Otros productos para el ahorro

Los ahorradores que se decanten por quedarse en liquidez el próximo año -al menos, los primeros meses- no tendrán más remedio que contratar las cuentas corrientes con mayor rentabilidad. No será mucho, pero a través de las estrategias más agresivas de los bancos se podrán acercar al 1%. Además cuentan con otras ventajas que incidirán en un mayor ahorro. Una de ellas es aceptar las domiciliaciones de recibos domésticos que devuelven hasta el 5% de sus importes.

La otra parte de los formatos permiten bonificaciones en parte de compras, gasolina y artículos de consumo. Sin que falte además el ahorro por la emisión y mantenimiento de las tarjetas de débito y crédito contratadas. Es, en definitiva, a lo máximo que pueden llegar clientes que, de momento, no quieran arriesgar sus ahorros en ningún producto para la inversión.

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