Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Rentas que no se declaran

Numerosas ayudas públicas, indemnizaciones, pensiones y algunos premios están exentos de incluirse en la Declaración de la Renta

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 21 abril de 2008

Indemnizaciones y premios

Son varios los tipos de indemnizaciones que también están exentos de declararse en el IRPF. Por ejemplo, no hay que tributar por las indemnizaciones que reciben los contribuyentes por responsabilidad civil por daños personales. Es el caso de las abonadas por un contrato de seguro de accidentes, un seguro de automóvil o un seguro de vida. Así, las víctimas de accidentes de tráfico que reciben una indemnización por parte del conductor culpable (o de su aseguradora), no tendrán que incluir este ingreso en su Declaración de la Renta.

Las indemnizaciones por despido o cese del trabajador, en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, también están exentas de pasar por Hacienda. Cuando el contrato de trabajo se extingue antes de realizar el acto de conciliación, no tributarán las indemnizaciones por despido que no excedan de la que hubiera correspondido en el caso de que el mismo hubiera sido declarado improcedente. No obstante, sí que habrá que declarar aquellas indemnizaciones que se obtienen cuando el despido se produce de mutuo acuerdo entre el trabajador y el empresario, por ejemplo en el caso de planes o sistemas colectivos de bajas incentivadas.

Las indemnizaciones que están exentas de declararse son, por tanto, las que corresponden a 45 días de salario por año de servicio hasta un máximo de 42 mensualidades, en el caso de despido improcedente, o de 20 días de salario por año de servicio hasta un máximo de 12 mensualidades cuando se trata de una regulación de empleo. Las rentas en concepto de indemnización que reciban los trabajadores por encima de estas cuantías sí que estarán sujetas a tributación.

Las víctimas de accidentes de tráfico que reciben una indemnización por parte del conductor culpable, no tienen que declarar este tipo de ingresos

Tampoco hay que declarar las prestaciones por desempleo que se perciben como pago único, hasta 12.000 euros, siempre que se destinen a la creación de una empresa y el contribuyente se comprometa a mantener su participación como socio en dicha sociedad durante, al menos, cinco años.

Trabajos en el extranjero

Por lo general, todos aquellos trabajadores que cobren ingresos por labores realizadas en el extranjero y que sean fiscalizadas en dichos países están exentos de declarar en el IRPF español. Estos rendimientos, sin embargo, están exentos hasta el límite de 60.100 euros y siempre que cumplan otra serie de condiciones:

  • Que el trabajo se realice para una empresa no residente en España, con establecimiento permanente en el extranjero.

  • Que el país del que proceden los ingresos tenga un impuesto similar al IRPF y no sea un paraíso fiscal.

Becas, premios y gratificaciones

Numerosas becas concedidas para realizar estudios están exentas de pasar por el fisco. Es el caso de las becas públicas y determinadas ayudas otorgadas por entidades sin fines lucrativos concedidas para cursar estudios en España o en el extranjero, en cualquier nivel. En este apartado, se incluyen becas para cursar estudios de primaria, secundaria, universitarios, doctorado e incluso las otorgadas a funcionarios para realizar labores de investigación.

Las becas o ayudas económicas otorgadas a deportistas de élite también están exentas de declarar, siempre que no superen el límite de 60.100 euros. Más allá de esta cantidad, los contribuyentes deberán tributar.

En el apartado de premios, no hay que declarar las ganancias obtenidas en premios promovidos por la Administración, como las apuestas y sorteos de la Lotería Nacional y las quinielas. Tampoco las loterías vendidas por organizaciones como Cruz Roja o la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles), pasan por el fisco. Otros de los premios exentos de declarar son los Príncipe de Asturias, que se conceden cada año a personas individuales, instituciones o grupos de trabajo de todo el mundo, que hayan destacado en su trayectoria en ocho categorías diferentes: Artes, Deportes, Ciencias Sociales, Comunicación y Humanidades, Concordia, Cooperación Internacional, Investigación Científica y Técnica, y Letras. Además, otros muchos premios literarios o artísticos están exentos de declarar, siempre que sean convocados por algún organismo público y se publiquen en el Boletín Oficial del Estado o de la comunidad autónoma correspondiente, y en un periódico de gran difusión nacional. Por el contrario, sí es obligatorio declarar todo tipo de premios promovidos por entidades privadas, con o sin fin lucrativo. Por ejemplo, el conocido galardón literario Premio Planeta sí debe declararse en el impuesto del IRPF.

En el ámbito de las gratificaciones, quedan exentas de declaración aquellas concedidas por el Estado a contribuyentes que realizaron misiones internacionales de paz o humanitarias.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones