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Reunificación de créditos

Antes de optar por un préstamo personal o un crédito rápido conviene negociar con el banco y ampliar el plazo para abonar la deuda, aunque los intereses serán mayores

El endeudamiento que se generó en los años de bonanza y las actuales dificultades para llegar a fin de mes hacen que los ojos de muchas familias se vuelvan hacia la reunificación de créditos. Ésta consiste en juntar todas las deudas de consumo o hipotecarias para hacer más asequible la cuota mensual, a pesar de incrementar el coste total de la financiación. ¿Dónde está la trampa? ¿Interesa este tipo de producto en todos los casos y a todas la familias? La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) advierte de que esta nueva fórmula crediticia no es beneficiosa para el cliente, porque fomenta el sobreendeudamiento.

No sale gratis

Los intermediarios financieros ofrecen la posibilidad de cancelar los préstamos vigentes y contratar uno nuevo en otra entidad seleccionada por ellos. Esta operación conllevaría, por un lado, los gastos de cancelación de los préstamos iniciales, los de contratación del nuevo y la comisión de intermediación.

Además, si los gastos de tasación del inmueble fuesen necesarios, correrían por cuenta del cliente. En definitiva, se pasará de pagar 1.000 euros mensuales a 600 o 700, una cuota bastante más asequible para las familias. Para ello, estas empresas ofrecen un nuevo crédito con garantía hipotecaria. Y, en parte, ahí es donde radica el inconveniente de utilizar esta vía. Los gastos que genera la cancelación de la hipoteca antigua más los gastos de apertura de una nueva (aunque mejoren los tipos de interés) pueden hacer perder hasta 5.000 euros, según las cantidades de las que se trate. Hay que recordar que es preciso hacer frente a las comisiones de cancelación, de apertura, gastos notariales, registro, tasaciones y gestoría.

Si a la comisión de los intermediarios se suman los gastos de cancelación y apertura de hipoteca nueva, la cantidad que se pierde alcanza 12.000 euros

A los gastos expuestos hay que sumar la comisión que cobran estas empresas solo por intermediar con el banco o entidad financiera. Esta comisión, de la que no informan en su publicidad, supera a veces el 7% del importe de la operación,aunque depende de las compañías. Si se hacen cuentas y se suma la comisión de los intermediarios más los gastos de cancelación y apertura de hipoteca nueva, se comprueba que la cantidad que se pierde puede alcanzar 12.000 euros.

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