Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

La rotura de una tubería causó daños en la vivienda de una usuaria y la de su vecino, y la aseguradora no quiso hacerse cargo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 17 junio de 2010

Una consumidora sufrió daños en su vivienda por la rotura de una de las tuberías de su calefacción. Ésta ocasionó una gran fuga de agua que también afectó a la casa del piso inferior. Pero su compañía de seguros rechazó el siniestro y la usuaria tuvo que abonar los daños al vecino. Pero demandó a la aseguradora y le reclamó casi 7.000 euros por los daños en los dos pisos. Y ganó el juicio.

La compañía consideraba que los daños en la vivienda de su asegurada no estaban cubiertos porque la póliza excluía, de manera expresa, los daños por fenómenos atmosféricos y heladas. En este caso, la rotura de la tubería -que estaba en una terraza cerrada- se produjo como consecuencia de una bajada de temperatura que congeló el agua.

Para tener validez, las condiciones deben ser aceptadas de manera expresa y por escrito por el tomador

La congelación, las heladas o los descensos importantes o extremos de la temperatura son fenómenos meteorológicos que, a tenor de las condiciones generales de la póliza, limitaban la cobertura. Pero, según la sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos, de 4 de mayo de 2009, para tener validez las condiciones tienen que ser aceptadas de manera expresa y por escrito por el tomador. Así lo exige el artículo 3 de la Ley del Contrato de Seguro.

En este caso concreto, constaban firmadas las condiciones particulares, pero ni una sola de las hojas que integraban las generales. Sí estaba rubricada la leyenda: "el tomador/asegurado conoce y recibe junto con estas condiciones particulares las condiciones generales y/o anexas de la póliza, y acepta de modo expreso las cláusulas limitativas y exclusiones contenidas en ésta". Para la Audiencia burgalesa, ello no constituye la aceptación específica por escrito de las cláusulas limitativas de los derechos del asegurado. La razón es que no garantizaba de forma clara, y sin resquicio de duda, que el asegurado las conociera y las aceptara.

La compañía aseguradora fue condenada a pagar todas las cantidades reclamadas

Respecto al siniestro frente a terceros, aunque quedaba claro que la responsabilidad civil frente al vecino era un riesgo cubierto, la aseguradora alegaba también las condiciones generales para no hacerse cargo. En ellas se disponía que el asegurado/tomador (ni nadie en su nombre) no podría negociar, admitir o rechazar la reclamación sin la autorización de la aseguradora.

Sin embargo, para la Audiencia esta condición del contrato, además de no haber sido aceptada de modo específico por escrito, no exoneraba a la compañía de su obligación de cubrir el riesgo contratado. Sólo le permitía la posibilidad de reducir su prestación si por el hecho de que el tomador negociara, admitiera o rechazara la reclamación sin autorización, se agravaran las consecuencias económicas.

Pero como la compañía no puso objeción alguna ni a las partidas facturadas, ni a la valoración económica de las reparaciones realizadas en la vivienda, se le condena a pagar todas las cantidades reclamadas.

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto