Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Derechos en los establecimientos de ocio

La responsabilidad de cualquier accidente en lugares de recreo recae en el empresario

¿Qué ocurriría si una persona que se encuentra en el interior de una discoteca, bar o sala de fiesta tiene un accidente provocado por una caída mientras baila? ¿O si durante un concierto se produce un incendio que provoca heridos, e incluso muertes? ¿Y si el cantante de un grupo lesiona a alguien del público mientras se lanza desde el escenario presa de la euforia? Los empresarios del ocio están obligados por ley a suscribir un seguro de responsabilidad civil que les permita responder ante estas y otras situaciones que afectan a sus clientes. Los usuarios también disponen de hojas de reclamaciones cuando creen lesionados algunos de sus derechos. Las quejas más frecuentes tienen que ver con el exceso de aforo o la cancelación sin previo aviso de un espectáculo.

Seguro de responsabilidad civil

En los reglamentos actuales se establecen claramente los derechos de los usuarios, sobre todo en lo que respecta a posibles incidentes. Lo primero, y esa es una norma generalizada, es que al obtener la licencia de funcionamiento, el establecimiento debe contar con el seguro de responsabilidad civil. Este varía en función del tamaño y del aforo del local. Por citar un ejemplo, en Madrid una discoteca con capacidad para 300 personas tiene una póliza de 3 millones de euros.

El derecho de admisión es el que regula los principales derechos y obligaciones de los clientes de centros de ocio. Un usuario tiene derecho a no ser discriminado: si la discoteca o sala de fiesta establece que todas las personas tienen que entrar con un atuendo determinado, así debe hacerse. Pero si los porteros permiten que un usuario entre al local sin los requisitos exigidos y a otro le niegan el paso, éste último puede denunciar. “Si una discoteca establece que todas las personas deben llevar zapatos y no zapatillas, esa condición debe cumplirse. Según eso, ningún usuario, ni siquiera por su condición de famoso o de alguien importante debería saltarse esa regla. Y menos si la discoteca permite su acceso e impide el de otra persona que no cumple los requisitos”, explica Fernández.

Otro de los derechos de los usuarios es el de no ser presa de la publicidad engañosa. Si se ofrecen una serie de condiciones, éstas deben cumplirse. Los precios, por ejemplo, deben ser bien visibles en la puerta y también deberían serlo las prohibiciones expresas de racismo y xenofobia. “Ninguna persona puede ser discriminada en función de su raza o nacionalidad”, señala el portavoz de Asfydis.

El artículo 59.1 del Reglamento General del Decreto 2816/82 establece las siguientes condiciones dentro del derecho de admisión:

Queda prohibida la permanencia en un local a la persona que:

  • Se encuentre en estado de embriaguez
  • Porte cualquier objeto susceptible de causar daño a las personas o a las cosas.
  • Posea o consuma cualquier tipo de droga o sustancias psicotrópicas.
  • Presente falta de aseo personal.
  • Lleve indumentaria contraria a lo que estipule la empresa.
  • Alborotadores reincidentes.
  • Provoque o incite cualquier desorden en la sala o no cumpla con las normas que dicte la empresa sobre el comportamiento debido en el establecimiento.

    Paginación dentro de este contenido


  • Te puede interesar:

    Infografías | Fotografías | Investigaciones