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Incapacidad Temporal

Los receptores podrán disfrutar de esta prestación diaria un máximo de 18 meses en situación de baja temporal

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 23 noviembre de 2005

Baja por incapacidad temporal motivada por un accidente en el trabajo, por una enfermedad ajena al mismo, en régimen de autónomo, como trabajador por cuenta ajena…la casuística es infinita. En algunos de estos casos las prestaciones se pueden cobrar al día siguiente y en otras a partir del cuarto día de baja. No obstante, conviene aclarar que existen una serie de límites temporales: en casos de enfermedad o accidente el trabajador recibirá la incapacidad temporal durante un máximo de 12 meses prorrogables por otros 6, si se prevé la curación durante dicho periodo de tiempo. Además, existen ‘períodos de observación’ para las enfermedades profesionales de seis meses prorrogables por otros seis. Ahora bien, como requisito fundamental para proceder al cobro de la prestación, la Secretaría de Estado de la Seguridad Social obliga a los posibles receptores a estar afiliados a la Seguridad Social y tener cubierto un periodo de cotización de 180 días en los cinco años anteriores a la petición del subsidio.

Control semanal

La Incapacidad Temporal se tramita de una única manera. Ésta se solicita en el servicio público de salud (INSS) o, en su defecto, en la mutua. Cualquiera de las dos instituciones emitirá por cuadruplicado los partes médicos que certifican la situación de incapacidad temporal del trabajador.

Una vez realizado el primer trámite, el receptor del subsidio deberá asegurase de que el original de su parte de baja llega a la Inspección de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social. Aparte, una de las copias del documento irá a parar a los archivos de la mutua o entidad gestora, otra permanecerá en poder del trabajador y la última tendrá que ser entregada en un plazo máximo de tres días a la empresa del trabajador que, a su vez, deberá remitirla en cinco días a la entidad gestora de la baja.

Este proceso burocrático deberá reiterarse periódicamente si es que la incapacidad del trabajador persiste. Al respecto, la normativa vigente obliga al empleado a volver a iniciar los trámites descritos al cuarto día de la expedición de su parte de baja, aunque, en esta ocasión, para confirmar ante el servicio público de salud o su mutua el estado que le imposibilita para trabajar de forma temporal. Una vez cumplimentado este aspecto, se emite el justificante médico correspondiente por cuadruplicado y se distribuye de la forma descrita con anterioridad.

Ahora bien, lo dicho hasta el momento topa con un caso específico si la baja laboral del trabajador se debe a un accidente laboral o a una enfermedad de las consideradas profesionales. Entonces, el proceso para confirmar la incapacidad del empleado o autónomo se dará a los siete días de la concesión de la baja, y no a los cuatro. Aparte, las siguientes confirmaciones de incapacidad tras la primera llegarán sucesivamente cada siete días sea cual sea el origen de la baja laboral. Este proceso sólo se interrumpirá si los médicos conceden el alta al trabajador. En ese caso, éste se deberá reincorporar a su empleo al día siguiente.

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