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Voto por correo

Para que el voto sea válido se deben justificar las razones que le impiden votar en su municipio

Pocedimiento

El próximo 25 de mayo se celebran elecciones autonómicas y municipales. Casi 34 millones de españoles podrán expresar su voluntad en las urnas y, de ellos, quienes no puedan estar ese día en la localidad donde les corresponde votar, podrán hacerlo con anterioridad por correo; deberán explicar las razones por las que no pueden acudir ese día a votar en una solicitud, ya sea por ingreso hospitalario, enfermedad, encontrarse fuera de su municipio, etc. Las solicitudes están disponibles desde el pasado 1 de abril en las más de mil quinientas oficinas y sucursales de Correos y no tienen por qué ser retiradas por el interesado, cualquier otra persona puede hacerlo por él.

No ocurre lo mismo a la hora de entregar la petición, ya que la ley prevé un mecanismo de control que obliga a cada elector a acudir personalmente a formalizar el proceso. “La solicitud debe ser entregada por quien haya emitido el voto. El funcionario de Correos encargado de recibirla le exigirá la exhibición del DNI, pasaporte o permiso de conducir y comprobará la coincidencia con la firma”, detalla un responsable de la central en Madrid. “En ningún caso se admiten las fotocopias del Documento Nacional de Identidad”, afirma tajante.

Existen excepciones en aquellos casos en los que, por enfermedad o incapacidad, el elector no puede acudir a entregar la solicitud. “En estas situaciones, puede ser tramitada por un representante, que ha de estar autorizado notarial o consularmente mediante un documento que se extiende de manera individual”. “La persona enferma debe, además, acreditar su anomalía por medio de una certificación médica”, concretan responsables de Correos.

Una vez que la solicitud es aceptada, el demandante recibe en su domicilio, “en un plazo máximo de tres días”, la documentación necesaria para votar por correo, es decir, las papeletas, los sobres electorales y otro sobre en el que figura la dirección de la Mesa Electoral donde le corresponde votar. Al mismo tiempo, Correos informa de este envío a los responsables del censo, que anotan en él el nombre de la persona que ha emitido su voto por vía postal. “Se trata de una medida para evitar que el día de las elecciones acudan a las urnas aquellas personas que ya han votado por correo”, puntualizan fuentes de la empresa estatal.

Por último, basta con seleccionar el partido al que se quiere otorgar el voto, introducir la papeleta en el sobre electoral y remitirlo de nuevo a Correos -certificado en un sobre que no necesita franqueo- antes del tercer día previo a la celebración de los comicios. A las nueve de la mañana del día elegido para la votación, estos sobres son trasladados a las Mesas y, allí, se hace el recuento de los mismos.

En 1999, durante la celebración de las últimas elecciones de estas características -municipales y autonómicas-, casi medio millón de personas se decidieron por este tipo de sufragio que, si bien a priori representa un proceso más complejo, supone una gran comodidad y gratuidad para el usuario que desea ejercer su derecho al voto.

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