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El voluntariado como trampolín laboral

Ser voluntario en una ONG, además de la satisfacción personal y de ayuda a los demás, facilita encontrar un empleo

Img voluntarios Imagen: ajps

El voluntariado supone, entre otras cosas, una oportunidad para acceder a un puesto de trabajo. Es una opción para jóvenes sin experiencia, parados o personas que quieran regresar al mercado laboral después de un periodo de inactividad. En países como Estados Unidos o Francia, se estima que alrededor del 20% de los voluntarios son parados. Aunque en España todavía es un fenómeno minoritario, cada vez son más las personas que se plantean el voluntariado en una ONG como un medio para adquirir experiencia y mejorar el currículum vitae. Colaborar en una institución no gubernamental, en su mayoría sin remuneración o con sueldos más bajos que en una empresa, es beneficioso tanto para el voluntario como para la organización.

Profesionales más demandados

Los voluntarios tienen diferentes responsabilidades, que varían según las ONG. Algunas optan por profesionales remunerados y con experiencia, mientras que otras otorgan más libertad de acción a los voluntarios, que trabajan sin cobrar.

Gracias a la diversidad de funciones, son pocas las profesiones que no tienen cabida en una organización. Para las ONG trabajan administrativos, periodistas, abogados, médicos, psicólogos, enfermeras, informáticos… Desde Acción contra el Hambre aseguran tener muchos voluntarios en las oficinas que les ayudan en diversas áreas, así como economistas en el departamento de finanzas y contabilidad; psicólogos y licenciados en Derecho en Recursos Humanos administración u operaciones internacionales; ingenieros en los proyectos técnicos o agrónomos en el área de agricultura y alimentación.

La diversidad de funciones es tal, que son pocas las profesiones que no tienen cabida en una ONG

Entre las profesiones más demandadas por las organizaciones destacan:

  • Administración y gestión. Las ONG necesitan ayuda para las tareas relacionadas con la gestión interna y organización en las diferentes sedes: atención telefónica, contabilidad, informática o administración son algunas de las tareas que se pueden desarrollar y que permiten adquirir experiencia. Sin embargo, otras labores, como la contabilidad, se han profesionalizado ya que requieren estudios universitarios y experiencia laboral previa.
  • Expertos en captación de fondos. Estos profesionales reciben la denominación de “fundraiser”. Son los encargados de recaudar fondos, que pueden proceder de distintas fuentes: dinero de las administraciones públicas, campañas entre particulares o donaciones de empresas privadas.
  • Responsables del área de cooperación. Dirigen los proyectos de la ONG: acuden a una zona en conflicto o auxilian a la población tras una catástrofe natural.

Trabajar en áreas de apoyo social ayuda al voluntario a conocer la red de servicios y recursos públicos y privados

Otras tareas no necesitan formación específica, aunque cada vez más ONG imponen como requisito la asistencia a cursillos previos:

  • Comunicación y sensibilización. Es una de las áreas claves de una ONG. Esta labor consiste en informar a la población de los diferentes proyectos e iniciativas de las organizaciones no gubernamentales, algo fundamental para contar con una buena imagen en la sociedad. Son puestos que exigen ganas de trabajar y disponibilidad para participar en las campañas de sensibilización y captación de nuevos socios. Estas tareas permiten desarrollar aptitudes vinculadas al mundo del marketing y de la publicidad.
  • Apoyo a los sin techo. Se buscan personas con mucho tacto y sensibilidad, ya que son uno de los grupos más vulnerables. Los voluntarios han de tener una gran dosis de comprensión y paciencia para devolver a estas personas la dignidad y la autoestima perdidas. Esta tarea permite conocer la red de servicios sociales públicos y privados.
  • Trabajos con la infancia. Estos voluntarios han de ser personas con un carácter abierto, dinámicas, alegres, con paciencia y capacidad de escucha. A menudo, se convierten en referentes para los pequeños, por lo que la constancia y el compromiso son fundamentales. Estas actividades son muy útiles para aprender técnicas de dinámica de grupos, organización de actividades y creación de talleres prácticos.

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