Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Siniestralidad laboral y compensaciones inmediatas

Las familias de las víctimas que han sufrido accidentes laborales suelen optar por las compensaciones en metálico antes de sumergirse en engorrosos procesos penales

Img siniestros listado

Apenas el 20% de los accidentes laborales mortales o muy graves ocurridos durante el año 2006 acabaron en los tribunales, según datos de la Consejería de Empleo, lo que supone un 7% más que en 2005, pero indica una escasa presencia de este tipo casos de siniestralidad laboral en los juzgados. De manera que las familias de las víctimas que han sufrido accidentes laborales suelen optar por las compensaciones en metálico antes de sumergirse en engorrosos procesos penales. Además de que estas indemnizaciones son inferiores a las que corresponderían después de un juicio, esta decisión puede implicar una reducción de alrededor de un 50% en las pensiones de retiro por accidente. ¿Por qué las familias o los afectados optan por la compensación inmediata? Los dilatados tiempos de la justicia y los costes en abogados son las principales razones que explican esta decisión.

Un ejemplo de indemnización

Las cifras de las indemnizaciones son variables según cada caso y características, es decir, la gravedad del accidente, los daños producidos y la responsabilidad de la empresa. La demanda puede hacerla el propio trabajador o su familia si este falleció o se encuentra imposibilitado. Sin entrar en detalles, para comparar -a modo de ejemplo- una indemnización por vía judicial y otra por vía negociada, puede considerarse el caso de un damnificado en un accidente que cobraría, si optara por la vía judicial, 360 euros en concepto de pensión, 240 euros por recargo y 180.000 euros en concepto de daños y perjuicios. En un caso similar, pero saldado a través de la compensación inmediata, la indemnización daría como resultado la misma cuantía por la pensión, 360 euros, 0 euros por recargo, y 120.000 euros por daños y perjuicios.

Así, además de la diferencia en metálico por los daños y perjuicios ocasionados -que siempre es menor en una negociación inmediata-, existe un margen cercano al 40% en la pensión total a cobrar después del accidente. En resumen:

  • A través de la vía judicial: 180.000 euros+600 euros mensuales.
  • A través de la compensación inmediata: 120.000 euros+360 euros mensuales.

Honorarios a cargo del trabajador
En España, los honorarios que cobran los abogados no están regulados, es decir, que cada profesional puede estipular libremente el coste de sus servicios, aunque existan unas recomendaciones al respecto que publica el Colegio de Abogados. Independientemente de cuál sea la tarifa -que el trabajador puede cotejar con otros letrados en su propio sindicato o por la vía de consultas del Ministerio de Trabajo -, uno de los factores que incide en la elección de la vía negociada es que, en el ámbito laboral, no es corriente que los costes del abogado se carguen a la empresa.

“Incluso cuando la empresa comete una negligencia y se la condena por el siniestro, rara vez los jueces las obligan a pagar los gastos del abogado del trabajador”, afirma Ernesto Holgado, abogado del Bufete BHR Abogados y Procuradores. Sólo cuando hay “muy mala fe” en la oposición de las empresas durante el juicio -destaca-, el juez puede llegar a considerar el traslado de los costes de representación, aunque lo corriente es que entiendan que está incluido en la indemnización final. “Esto se debe a razones jurídicas complejas, aunque en la práctica es así”, agrega Holgado, que considera que este factor, junto con los largos tiempos de la justicia, son los principales causantes de la elección de la vida negociada en los pleitos por siniestralidad laboral.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones