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Un tribunal británico admite la paternidad de un hombre fallecido hace ocho años

Su mujer dio a luz a dos hijos tras ser inseminada artificialmente con su esperma

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 2 marzo de 2003
Un ama de casa de 36 años de un pequeños pueblo inglés, Diane Blood, cuyo joven marido murió en 1995 a causa de una meningitis, ha hecho valer ante los tribunales su petición de que su difunto esposo pase a ser considerado legalmente como el padre de sus dos hijos, Liam, de cuatro años y Joel, de apenas siete meses. Evidentemente, las fechas no casan y en condiciones normales sería imposible que el difunto Stephen fuera el padre de los niños, pero aquí hace su aparición la ciencia y la lucha de Diane Blood. Tras la muerte de su marido, Diane solicito permiso a la Autoridad de Embriología y Reproducción para utilizar la técnica de fecundación in vitro usando sus óvulos y esperma de Stephen, a quien se le habían extraído dos muestras mientras se encontraba en coma. La polémica saltó incluso a la opinión pública, pero finalmente la Autoridad decidió que al no existir un consentimiento expreso por parte del donante, no podía autorizar la fecundación. A esto le siguió una lucha legal de cerca de tres años al final de la cual, en Febrero de 1998, el Tribunal de Apelación sentenció que, según la ley europea, Diane Blood tenía derecho a utilizar el esperma de su marido.

Tras un tratamiento llevado a cabo en Bélgica, Diane regreso a su hogar en Worksop (condado de Nottingham) donde tuvo a su primer hijo mediante cesárea. El 8 de Febrero del año pasado, Diane quedó embarazada por segunda vez, por el mismo procedimiento y en el mismo hospital belga. Joel Michael nació el 17 de Julio del año pasado.

Ya entonces Diane se quejaba de que, al igual que en el caso de su primer hijo, en la partida de nacimiento de Joel el padre resultaba ser un "desconocido". "Cosa absolutamente alejada de la verdad", según palabras de la madre y la evidencia de los hospitales. En realidad, en el año 2000 el Gobierno británico había anunciado una enmienda en la ley británica para hacer frente a casos como el actual, e incluso se propuso hacerla retroactiva para que Stephen figurara en lo sucesivo como padre de su descendencia. Pero a pesar de que se montó una comisión, se aceptaron sus conclusiones y se tramitó la ley, una intervención a última hora de los conservadores impidió su votación.

Provisionalmente, la Convención Europea de Derechos Humanos ha entrado en vigor en el Reino Unido y Diane Blood, parece que de acuerdo con los abogados del Estado, decidió que podía acogerse a ella sin esperar a una nueva ley de Westminster. En efecto, Diane adujo la Convención y los abogados del ministerio de Salud reconocieron ante el juez que la actual ley británica es "incompatible" con la Europea, que tiene rango superior, prácticamente constitucional. Ante esta situación el tribunal no podía hacer otra cosa que fallar a favor de la señora Blood. Esta sentencia puede afectar en la actualidad a unas 50 familias británicas y a unas 10 anuales en el futuro.

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