Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Educación

La Agencia Espacial Europea presenta una misión para viajar hasta el momento en que surgió el Universo

El observatorio "Planck", la misión más cara y compleja de la ESA, estudiará la radiación residual del Big Bang

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 2 febrero de 2007

El satélite, presentado ayer por la ESA, examinará, con más precisión que ningún otro ingenio humano hasta ahora, la primera luz que brilló en el Cosmos. "Planck" estudiará la radiación residual del Big Bang, lo que se conoce como Fondo Cósmico de Microondas (CMB), lo que permitirá responder a diversas preguntas en torno al Universo. Cuarenta años después del hallazgo del CMB, la teoría del Big Bang sigue siendo la única que explica el Universo tal como lo vemos. "Tengo una gran confianza en ella, en que es correcta", aseguraba ayer Smoot. Según ese modelo, el Universo empezó como un Cosmos muy denso y caliente, opaco a la luz. No fue hasta que cumplió 300.000 años cuando lo que era una bola de fuego abrasadora se hizo transparente, se enfrió lo suficiente como para que la luz pudiera viajar a través de él. Esa primera luz es el CMB.

Al examinar el CMB, la primera luz del Universo, "Planck" verá el Cosmos como era en su infancia, cuando todavía no se habían encendido las primeras estrellas. Las esperanzas de cosmólogos como Smoot están puestas en que la gran precisión de "Planck" les proporcione una visión de ese Cosmos primitivo mucho más detallada que la de los observatorios COBE (1992) y WMAP (2003). El satélite europeo hará un mapa del cielo en nueve longitudes de onda y será capaz de medir variaciones de temperatura en el CMB de unas pocas millonésimas de grado, lo que condiciona tanto su órbita como la temperatura del instrumental.

Si se tiene en cuenta que el observatorio tiene que detectar las más mínimas variaciones en la temperatura del Universo primitivo -que está a -270º C, muy cerca del cero absoluto-, su instrumental debe funcionar a temperaturas muy bajas para no perturbar las mediciones. Así, el satélite cuenta con un sistema de refrigeración que enfría los detectores entre los -253º C y unas pocas décimas de grado por encima de los -273,15º C, el cero absoluto. Una vez agotado el refrigerante, el satélite dejará de funcionar.

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto