Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

Bioplásticos

Una alternativa ecológica a los plásticos convencionales con múltiples ventajas para las personas y el medio ambiente

Envases biodegradables para los alimentos del supermercado, CDs ecológicos, juguetes naturales o incluso tornillos para cirugía de huesos. Son algunas de las aplicaciones actuales de los denominados bioplásticos. Una nueva generación de plásticos ecológicos está peleando por hacerse un hueco en el mercado y evitar así los graves problemas medioambientales que los plásticos convencionales provocan en forma de toneladas de residuos y emisiones de gases de efecto invernadero.

Principales aplicaciones

Según José Carlos Rodríguez-Cabello, científico de la Universidad de Valladolid y miembro del Grupo para Materiales Avanzados y Nanobiotecnología (BIOFORGE), las primeras investigaciones se centraban en encontrar sustitutos a los plásticos procedentes del petróleo que tuvieran propiedades similares. “Sin embargo, en la actualidad, con el empleo de técnicas biotecnológicas avanzadas se están obteniendo bioplásticos mucho más sofisticados, cuyos campos de aplicación llegan a sectores tan avanzados como el sector biomédico (ingeniería de tejidos, dosificación controlada de fármacos, etc.) y la nanotecnología”.

Los principales esfuerzos empresariales en el ámbito de los bioplásticos provienen de Europa, Japón y Estados Unidos, aunque en los últimos años han empezado a surgir empresas muy activas en Australia, Brasil, China, India, Canadá, Corea y Taiwán. En España, según Aimplas, el uso de estos materiales se limita a películas plásticas para la agricultura y a piezas de protección anti-impacto, para utilizar por ejemplo en cubiertas exteriores donde existe vidrio. Asimismo, existen algunas empresas, como Nanobiomatters, creada por un grupo de científicos de diversas universidades españolas que desarrolla y comercializa principalmente nanoaditivos para mejorar tanto el rendimiento de plásticos convencionales como de los nuevos bioplásticos.

En el sector de envases y embalajes, el mayor ámbito de aplicación de los bioplásticos, se ha experimentado un fuerte crecimiento, y así por ejemplo algunas grandes cadenas comerciales de Francia, Gran Bretaña, Italia y Países Bajos han empezado a utilizar estos productos para alimentos frescos como fruta y verdura y para productos higiénicos. La compañía norteamericana NatureWorks, perteneciente a la multinacional Dow Chemicals, es el mayor productor mundial de plásticos biodegradables, como el ácido poliláctico (PLA) extraído de la dextrosa del maíz, un azúcar vegetal sencillo, y que es utilizado en capas de sellado térmico, etiquetas y bolsas de transporte, como alternativa para películas tradicionales como el celofán o para la producción de envases rígidos como botellas (el agua BIOTA norteamericana se envasa con botellas de este material). Asimismo, otras empresas del sector químico también ofrecen gran variedad de productos basados en estos plásticos ecológicos. La compañía italiana Novamont fabrica el bioplástico Mater-Bi, a partir de almidones de maíz, trigo y patata, que está siendo utilizado en espumas, productos de higiene, juguetes ecológicos como los de la empresa Happy Mais e incluso en llantas de neumático de la empresa Goodyear. BASF ofrece desde hace varios años Ecoflex, un producto basado en almidón de maíz, patata y PLA. Nestlé anunciaba el año pasado el uso en Gran Bretaña de una bandeja para el empaquetado de sus chocolates “Dairy Box” fabricada con Plantic, una resina creada a partir de almidón y producida por una compañía australiana. En Francia, varias empresas azucareras, universidades e institutos de investigación están trabajando en el desarrollo de plásticos biodegradables a partir del azúcar y los cereales, con el objetivo de abaratar los costes que supone la fabricación de estos materiales.

Fuera del sector del embalaje, cada vez son mayores las aplicaciones que se están dando a estos bioplásticos. Algunas multinacionales de telefonía móvil y electrónica están anunciando diversos desarrollos. Mitsubishi y Sony lanzaron en Japón una carcasa para Walkman hecha con plásticos biodegradables. Motorola ha creado una cubierta para sus teléfonos móviles que puede ser reciclada mediante la técnica del compostaje. Diversas empresas como Pioneer, Sanyo o Sony han desarrollado discos de almacenamiento y Fujitsu, Hewlett-Packard o NEC carcasas de ordenador a partir de diversos materiales bioplásticos. Sharp ha anunciado que mezclará plásticos biodegradables con plásticos comunes de equipos desechados para la fabricación de nuevos productos. En definitiva, la investigación en plásticos biodegradables está dando paso a numerosas aplicaciones en todos los campos en los que se utilizan materias plásticas no biodegradables. Un sector que podría calificarse de revolucionario es el de la denominada ingeniería de tejidos, una disciplina de reciente creación cuyo objetivo es la fabricación de tejidos humanos a partir de materiales biodegradables, de manera que se puedan obtener órganos de recambio. Los científicos que trabajan en esta área son conscientes de que todavía faltan décadas para que se puedan crear hígados, riñones o corazones, pero algunas aplicaciones como placas o tornillos biodegradables ya están siendo empleados en la actualidad en cirugía de huesos.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones