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Carril de bicicletas

Pocas vías y en malas condiciones

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 20 septiembre de 2002

No hay localidad española que no cuente con su plataforma ciudadana en favor de la promoción del uso de la bicicleta. Desplazarse por la ciudad en este vehículo sigue siendo peligroso, por no mencionar lo arriesgado de los trayectos entre ciudades. Quizá por ello aún son pocos quienes van a trabajar, a la universidad o, simplemente, de compras en bici. Ante este panorama, han proliferado diversas asociaciones de usuarios de bicicletas que tienen ante si la ardua labor de popularizar el uso de la bicicleta como medio de transporte, ya que España es uno de los países de la UE en los que menos se utiliza la bicicleta.

¿Qué normas rigen en estas vías?

A nivel estatal no hay ninguna norma específica que rija la circulación en este tipo de vías, salvo que «los conductores de bicicletas tienen prioridad de paso respecto a los vehículos a motor, cuando circulen por un carril-bici, paso para ciclistas o arcén debidamente autorizado para uso exclusivo de conductores de bicicletas», según recoge el Código de Circulación. La Dirección General de Tráfico, a partir de la última reforma de la Ley de Seguridad Vial del 19/12/01 que entró en vigor el 21/01/02, regula únicamente la circulación de los ciclistas en carreteras en las que también transitan otros vehículos, como coches, motos, camiones, etc. Así, la ley señala que cuando los ciclistas no dispongan de una vía o parte de la misma especialmente destinada a ellos, circularán por el arcén de la derecha.

En el caso específico de las vías ciclistas, las pocas normas que existen son las ordenanzas municipales, que dicta cada localidad, y, por supuesto, las normas básicas de tráfico (los semáforos y pasos de cebra, sobre todo). CONSUMER EROSKI ha estudiado dos ejemplos: Barcelona y San Sebastián.

En la capital catalana, al margen de las vías ciclistas, las ordenanzas municipales permiten a las bicicletas circular por la acera, siempre que ésta tenga una anchura de más de cinco metros, se respete la prioridad de los peatones y no se superen los 10 km/h. Las aceras-bici son las más problemáticas, al compartir recorrido con las aceras y, por tanto, con los peatones. Los cruces con calles transversales se efectúan mediante la presencia de líneas discontinuas de color blanco sobre las bandas, de mayores dimensiones, del paso peatonal. En los lugares donde no hay cruce viario pero sí paso de peatones, el carril-bici interrumpe su señalización horizontal, quedando la preferencia de circulación para los peatones.

Por su parte, la capital guipuzcoana recientemente ha puesto en marcha el carril-bici en el Paseo de la Cocha. Se denominan bidegorri (la traducción literal al castellano significa carril rojo, en clara alusión al color del asfalto que los cubre) y no cuentan aún con una normativa concreta, aunque fuentes municipales afirman que ya hay un acuerdo para redactar una nueva ordenación de la circulación.

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