Colocan estacas «aromatizadas» en carreteras secundarias para evitar que las crucen animales

Los palos están recubiertos de una espuma con olor a oso, lobo y hombre
Por mediatrader 8 de diciembre de 2003

En España hay en la actualidad 200 kilómetros de carreteras, en su mayoría de la red secundaria, con estacas impregnadas de olor a oso, lobo y hombre, con el objetivo de evitar los atropellos y accidentes que provoca el cruce por ellas de animales como jabalíes o ciervos. En 2002, doce personas murieron y otras 659 resultaron heridas en los 373 accidentes de tráfico provocados por animales.

Desde hace dos años, la empresa Inatur importa de Alemania y coloca por toda España una espuma de poliuretano impregnada con una mezcla de olor a lobo, oso y hombre, «los enemigos naturales» de corzos, gamos, jabalíes o ciervos, señala Joaquín Bernad, gerente de Inatur. La espuma se aplica en estacas de madera que se entierran hasta quedar a 50 centímetros, la altura necesaria para que los animales perciban las feromonas «y se sensibilicen».

«No se trata de evitar que crucen sino de que lo hagan atentos. Que cuando lleguen a la barrera de olor se detengan a escuchar o ver y esperen a que todo esté en calma para cruzar», explicó. La espuma se solidifica y del amarillo inicial «se mimetiza» al cabo de las cuatro semanas con el color del material en el que se ha puesto. El hombre sólo puede percibir el olor, «bastante desagradable», durante las tres primeras horas después de aplicarse.

No tiene impacto ambiental porque es biodegradable, lo que ocurre a los cinco años de su aplicación, y tiene la misma toxicidad que la sal marina, «es decir, que si se la come una vaca, por ejemplo, no pasa nada». El invento obtuvo el beneplácito del Gobierno germano como el mejor de los sistemas para evitar los atropellos frente a otros como las vallas o las luces, según Bernad, que afirma que con él se evita el 76% de los accidentes.

Es el sistema más extendido en Europa, y, a parte de Alemania, donde hay más de 35.000 kilómetros con barreras con esta espuma, puede verse frecuentemente en el Reino Unido, Austria o Suiza. En España es frecuente encontrarlas en carreteras de Galicia, Asturias, Andalucía, Castilla y León o Cataluña, entre otras comunidades.