Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

¿Darwin estaba equivocado?

La evolución es un hecho incuestionable a pesar de las críticas a su teoría, que se ha modificado con el avance científico

Img darwin Imagen: Wikimedia

Hoy se celebra un doble acontecimiento con un mismo protagonista: Charles Darwin. En 1859, hace 150 años, publicaba su famosa obra “El origen de las especies”, y hoy, 12 de febrero, hace dos siglos, el naturalista inglés venía al mundo. El Día y el Año de Darwin se celebra en todo el mundo para honrar al padre de una teoría que hoy día sigue siendo cuestionada y hasta atacada. Sin embargo, la evolución es un hecho, aunque la teoría se vaya modificando gracias a los últimos avances científicos. Desde un punto de vista medioambiental, la evolución nos debería hacer reflexionar sobre el actual deterioro del medio ambiente, ya que nos recuerda que todos los seres vivos, incluidos los humanos, estamos relacionados y dependemos de la naturaleza y sus mecanismos de funcionamiento.

Por qué no se acepta la teoría de la evolución

/imgs/2009/02/australopithecus01.jpg

Una encuesta dada a conocer recientemente afirma que la mitad de los británicos no cree en la evolución. Las críticas sobre el sesgo de los datos no se han hecho esperar, más si cabe teniendo en cuenta que el promotor de la encuesta es Theos, una organización británica que defiende que la sociedad “sólo puede florecer en la fe”.

En Estados Unidos sólo un 40% de los ciudadanos cree en la evoluciónUna fuente más fiable, la revista Science, realizó una encuesta en la que preguntaba si es verdad o no que “los seres humanos, tal y como los conocemos, evolucionaron a partir de especies primitivas de animales”. En este caso se comprobaron las grandes diferencias entre países: en Islandia, Dinamarca o Suecia lo creen en un 80%, mientras que en Turquía y Estados Unidos sólo un 20% y un 40% respectivamente. España, como Alemania, Noruega o el citado Reino Unido, se movieron en torno al 70%.

El desconocimiento, la confusión, y unas creencias religiosas que niegan o malinterpretan los hechos juegan en contra de la verdadera comprensión de este fenómeno natural. Por ejemplo, uno de los errores típicos consiste en confundir la evolución en sí con la teoría. Como explica Maximiliano Corredor, biólogo y divulgador evolutivo, las explicaciones que los científicos dan a los hechos se llaman teorías. La teoría de la evolución ha cambiado mucho desde sus comienzos hasta hoy, sin que ello signifique que las poblaciones de organismos hayan dejado de evolucionar.

/imgs/2009/02/atapuerca01.jpgAdemás de cuestionar la evolución, algunos colectivos incluso la han atacado. Es el caso de los denominados “creacionistas”, que afirman que la Tierra y los seres vivos han sido creados por un Dios con un propósito por tanto divino. En países como Estados Unidos han promovido varias acciones que han tratado de eliminar del sistema educativo la enseñanza de la evolución o bien equipararla con sus ideas. Ya en 1925 se aprobaba en Tennessee una ley que prohibía enseñar “cualquier teoría que niegue el relato de la creación divina del hombre tal como se enseña en la Biblia”, al igual que en otros Estados. No fue hasta finales de la década de los sesenta cuando se derogaron tales leyes.

Pero los creacionistas son persistentes. En 1999, el Consejo Escolar de Kansas aprobaba eliminar la evolución, así como la teoría del Big Bang, de los programas científicos del Estado. Y en 2004, la Junta de Directores de Escuela del Área de Dover, en Pensilvania, aprobaba unas normas que colocaban al mismo nivel educativo el evolucionismo y el “desarrollo inteligente”. Sin embargo, en 2005, la Corte del Distrito Medio de Pensilvania anulaba tal decisión.

Los creacionistas radicales sostienen que la Tierra fue creada por Dios hace 6.000 añosEn este sentido, en la actualidad se pueden encontrar varios movimientos creacionistas con sutiles diferencias:


  • “Creacionismo radical”: niega la evolución e interpreta literalmente la Biblia. Así, sostiene por ejemplo que la Tierra fue creada por Dios hace 6.000 años.

  • “Creacionismo científico”: presenta supuestas pruebas científicas (erróneas) para demostrar que la teoría de la evolución no es cierta.

  • “Creacionismo pro evolución”: acepta la evolución natural, pero basado en un creador y un propósito divino.

  • “Diseño inteligente”: promovido por el Discovery Institute, sostiene que no son las teorías científicas las que explican la complejidad y diversidad actual de los seres vivos, sino la intervención directa de un ser inteligente. Es el movimiento más activo en la actualidad en Estados Unidos. Como contrapunto irónico, se ha creado el “pastafarismo”. Sus seguidores defienden que si se permite su enseñanza en el sistema educativo, también tiene el mismo derecho una divinidad en forma de monstruo de espaguetis volador que ellos han creado.


Por tanto, la polémica, 150 años después de la publicación de “El Origen de las Especies” sigue viva, a pesar de que algunos expertos razonan que no se puede comparar en el mismo plano la ciencia, basada en datos científicos y la religión, basada en la fe. En este sentido, algunos investigadores tratan de explicar científicamente el por qué de la necesidad de creer en divinidades. Por ejemplo, el psicólogo Michael McCullough, tras evaluar estudios de ciencias sociales y neurociencias, afirma haber encontrado evidencias de que las convicciones religiosas son útiles para el autocontrol. Otros investigadores sugieren que tener fe ha sido importante en la evolución del cerebro humano.

Por su parte, la Iglesia católica no parece tener una posición única al respecto. Si Juan Pablo II afirmaba en 1996 “que la teoría de la evolución ya no es una mera hipótesis”, Benedicto XVI sostenía en 2007 que el proceso de la evolución “no es verificable”, y que el origen del hombre no es algo que “la ciencia pueda responder directamente”.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones