Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

España contaría con 30 minutos para avisar a la población y tomar medidas ante un maremoto

El Instituto Geográfico Nacional tiene acreditados 24 tsunamis desde el año 218 antes de Cristo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 16 agosto de 2005
La Red Sísmica Nacional calcula que si la costa del sur de España volviese a ser golpeada por un tsunami como el que barrió Cádiz y Huelva en 1755 -el peor que ha sufrido el país en su historia-, las autoridades dispondrían de unos 30 minutos para avisar a la población y tomar las precauciones básicas. Un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander sobre riesgos naturales puso ayer de relieve que España no es ajena al peligro de las olas gigantes. De hecho, datos del Instituto Geográfico Nacional acreditan que ha sufrido 24 desde el año 218 antes de Cristo.

El último de estos fenómenos en nuestro país se produjo el 27 de mayo de 2003, cuando un terremoto en la costa de Argelia generó un pequeño tsunami que elevó el mar unos 15 centímetros en Mahón y Palma de Mallorca. El golpe de mar provocó daños a numerosas embarcaciones. El director de la Red Sísmica, Emilio Carreño, precisa que de los 24 maremotos que han golpeado España en los últimos 22 siglos, sólo uno ha alcanzado la categoría de desastroso, que es el que se asigna a aquellos con mayor poder destructivo.

Fue el del 1 de noviembre de 1755, cuando un terremoto de 8,5 grados en la escala de Richter generado al suroeste del cabo de San Vicente dejó en ruinas Lisboa y levantó una ola de 15 metros de altura que mató a 2.000 personas en la costa atlántica andaluza. "Todavía hoy, cuando se excava un kilómetro tierra adentro para alguna construcción, salen restos marinos de procedencia del tsunami", explica Carreño.

Este especialista sostiene que las edificaciones modernas deberían resistir el embate de una ola gigante, como quedó demostrado en Indonesia, donde los grandes hoteles permanecieron en pie mientras las edificaciones más humildes eran reducidas a escombros por el tsunami del pasado año. "En realidad, lo que tendríamos que hacer sería acudir a los pisos más elevados, porque yo pienso que una construcción moderna puede resistir perfectament e un tsunami", afirma Carreño.

La Red Sísmica Nacional ha identificado dos zonas de España expuestas a sufrir un tsunami, que son la costa mediterránea, debido a la actividad sísmica del Mar de Alborán y del norte de Argelia, y la costa atlántica andaluza, que puede padecer las consecuencias de la falla existente en el banco de Gorridge (sur de Portugal), "donde raro es el día que no se produce un terremoto de magnitud tres o cuatro".

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones