Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

Expertos recomiendan invertir en prevención y más medios investigadores para luchar contra los incendios forestales

Más de la mitad de los fuegos no se esclarecen nunca ni se identifica a los culpables ni sus motivaciones

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 28 septiembre de 2005
Para evitar los incendios forestales es necesario invertir más medios, económicos, humanos y materiales en las labores preventivas, aquellas que implican desbroce de maleza, apertura de claros y cortafuegos, detección de zonas de alto riesgo en los meses de calor, limpieza de los márgenes de vías férreas, carreteras... pastoreo controlado, y otras similares, tanto en montes de titularidad pública como privada.

Así lo señala el informe "El problema de los incendios en España" de la Fundación Alternativas, presentado ayer por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que incide además en la falta de información sobre los incendios y sus causas. Se sabe que el 90% de los fuegos que se declaran en el país se deben a la mano del hombre, pero más de la mitad no se esclarecen jamás ni se identifica a los culpables ni sus motivaciones últimas.

Los autores del trabajo, Fernando Estirado y Pedro Molina, asesor y consejero de los ministerios de Agricultura y de Medio Ambiente, respectivamente, dicen que son necesarios equipos de investigación multidisciplinares y coordinados, dotados de los medios técnicos necesarios.

Concienciación

Entre sus recomendaciones, el endurecimiento penal de las sanciones, una intensa y sostenida labor de concienciación ciudadana, desde la edad escolar, y estrechar la coordinación entre las distintas administraciones. Estirado y Molina desaconsejan las declaraciones de zona catastrófica o figuras similares con carácter generalizado para evitar que se asocien fuego y llegada de recursos públicos de las administraciones competentes en forma de indemnizaciones e inversiones en la zona.

Atribuyen además un papel relevante a la tecnología. Un defecto generalizado de las operaciones de extinción -dicen- es "la acumulación de muchos medios aéreos de procedencia distinta del lugar del siniestro". Esto ocurre -añaden los autores- cuando no hay un verdadero plan de operaciones, y representa incluso un serio riesgo de accidentes. Sistemas informáticos de predicción, cartografía de pendientes y combustibles, imágenes aéreas en tiempo real y otros adelantos tecnológicos permiten planificar y dar un mejor uso a los medios disponibles, afirman.

Por último, indican que las tendencias deforestadoras se han frenado en las últimas décadas, en paralelo al progresivo abandono del medio rural. Ahora, la urbanización excesiva y, sobre todo, los incendios, constituyen las principales amenazas. En los últimos 40 años se ha pasado de los 1.680 siniestros de 1961, con 46.251 hectáreas quemadas, a los 21.376 incendios de 2004, que calcinaron 123.817 hectáreas. Los años más dramáticos, según los registros de Medio Ambiente, fueron 1978, 1985, 1989 y 1994, todos con cifras superiores a las 400.000 hectáreas calcinadas.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones