Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

La CNE vigilará que el Protocolo de Kioto no suponga un mayor coste energético para los consumidores

Este organismo cree que la solución es "introducir medidas de eficiencia energética" en todo el proceso de implementación

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 15 noviembre de 2005
La Comisión Nacional de Energía (CNE) vigilará que la aplicación del Protocolo de Kioto no repercuta en un mayor coste para el consumidor final de energía. "Hay que evitar que el impacto negativo del Protocolo de Kioto se traslade al consumidor final y la CNE estará vigilante en este aspecto", dijo ayer la presidenta de este organismo, Maite Costa.

Costa, que participó en la inauguración de unas jornadas sobre la aplicación en España de este pacto medioambiental, adelantó que la CNE está elaborando "todo tipo de informes para que la aplicación del Protocolo no suponga una pérdida de eficiencia y se produzca un aumento de costes para los consumidores". A su juicio, la solución es "introducir medidas de eficiencia energética en todo este proceso, que ha de ser un compromiso colectivo".

Considera que al criterio de la eficiencia energética ha de sumarse el de la eficacia económica

La responsable de la Comisión alertó además de que "el Protocolo de Kioto puede suponer un impacto negativo sobre la calidad del suministro, la competencia y el precio de la energía". Además, añadió, la reducción de emisiones contaminantes "tendrá un fuerte impacto sobre el sector energético español".

Objetivos lejanos

España está lejos todavía de los objetivos de Kioto, por el cual el Gobierno aceptó aumentar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) sólo un 15% entre 2008 y 2012 en comparación con el año base del acuerdo, 1990. "En 2001 las emisiones ya se habían incrementado un 32% en comparación con el año de referencia, mientras que en 2004 el aumento fue del 45,6%", apuntó Costa.

Sin embargo, cree que se han producido avances, en especial gracias a la implementación de las energías renovables y a las nuevas tecnologías, "y se conseguirá bajar el peso de la energía en el conjunto de las emisiones de CO2, que ahora está en el 32% y, en el caso concreto de la electricidad, en el 25%".

Costa señaló que este esfuerzo resultará especialmente meritorio porque la previsión de aumento de la demanda de electricidad entre 2006 y 2011 se situará en el 35%. También describió tanto los objetivos del Protocolo de Kioto -reducir el nivel de emisiones en comparación con 1990 en un 8% para el período 2008-2012- y las medidas legales que ha puesto en marcha España para su cumplimiento, tales como un Registro Nacional de Derechos de Emisiones y un gestor técnico del sistema, en este caso Iberclear.

"Es clave cómo el Gobierno realice las asignaciones de derechos de emisión para las empresas", reconoció Costa, quien explicó que las asignaciones deben seguir el doble criterio de la eficiencia energética y la eficacia económica.

El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, comentó que "en el futuro deberá contemplarse la alternativa de la energía nuclear, que, si bien no tiene del todo resuelta la gestión de los residuos, es la manera más limpia, económica y segura de generar energía".

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones