Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

La FAO pone en marcha un proyecto para promocionar la bioenergía

El organismo cree que los biocombustibles tienen especial interés para los países en vías de desarrollo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 26 septiembre de 2006
Con sede en Roma y bajo el patrocinio del Ministerio italiano de Medio Ambiente, la Secretaría de la Asociación Mundial de la Bioenergía (GBEP, por sus siglas en inglés) es un proyecto puesto en marcha por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el objetivo de promover la bioenergía y fomentar la producción, la comercialización y el uso de combustibles ecológicos, con especial hincapié en los países en vías de desarrollo.

Asimismo, entre sus funciones se encuentran también las de facilitar la orientación estratégica para la formulación de políticas e identificar las formas de promover las inversiones y eliminar barreras al desarrollo y la realización de proyectos conjuntos. Entre los actuales socios de la Asociación Mundial de la Bioenergía se encuentran los ocho países del G-8 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos), China, México, la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la Fundación de la ONU, la Asociación Europea de la Industria de la Biomasa (EUBIA) y la FAO.

"La Asociación Mundial de la Bioenergía ayudará a reducir la actual dependencia del petróleo", aseguró el director general adjunto de la FAO para el Desarrollo Sostenible, Alexander Müller. "Durante las próximas décadas veremos cómo la bioenergía cubre una parte cada vez más importante de las necesidades energéticas del planeta, y tenemos que asegurarnos de que lo hace de forma sostenible", apuntó Müller.

Los biocombustibles, una fuente de energía limpia y barata, son considerados por la FAO como una herramienta para reducir la pobreza. Así, los residuos de cosechas, paja o maleza son una fuente de biomasa que puede convertirse en combustible utilizando la tecnología apropiada, mientras que cultivos como la caña de azúcar, el maíz y la soja se están usando para obtener etanol y biodiesel en diversos proyectos.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones