Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

Las condiciones climáticas extremas dificultan los trabajos de los científicos en la Antártida

Los investigadores, que permanecen nueve meses aislados, soportan hasta 80 grados bajo cero

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 11 febrero de 2007
Con temperaturas que descienden hasta los 80 grados bajo cero en la base franco-italiana de Concordia y vientos que sobrepasan los 200 kilómetros por hora en la estación francesa de Dumont d'Urville, el trabajo invernal de técnicos y científicos en la Antártida supone todo un desafío.

En Concordia, 14 científicos permanecerán aislados durante nueve meses. "Hace falta ser precavido", resume Claire Le Calvez, la supervisora técnica que efectúa una nueva misión para el Instituto Polar francés Paul Emile Victor. "Se producen pocos accidentes de trabajo", recuerda Le Calvez, quien matiza que quizás sea porque las reglas de seguridad en Concordia son sumamente estrictas. Cada vez que una persona se ausenta tiene que ir acompañada de otra. Y ambas deben informar por radio del principio y el fin de su salida. Alejarse más de 750 metros de la estación está prohibido.

El trabajo de recoger datos científicos en el exterior o realizar tareas resulta complicado. La ropa es voluminosa y las protecciones del rostro para evitar heladas dificultan la respiración. Toda actividad requiere un esfuerzo enorme debido a la altitud (3.200 metros). Los guantes protegen las manos, pero hay que quitárselos para recoger los objetos pequeños. Las lentes de contacto también están prohibidas y las gafas pueden provocar quemaduras.

En la estación costera de Dumont d'Urville, la gente no se queja tanto del frío, que de todos modos llega a menos 40 grados centígrados. "Lo más desagradable es el viento", afirma Jonathan Zaccharia. La estación está plenamente expuesta a masas de aire frío de más de 200 kilómetros por hora.

"A veces te puedes perder a 200 metros de un edificio porque no se distingue el cielo de la tierra", explica la investigadora Emilie Beaudon. Las personas que están fuera siempre llevan una radio. Todos los que pasan el invierno en la base francesa reciben antes una formación de socorrista y de bombero.

Y es que en estas estaciones polares un accidente puede ser trágico. "Salvar a un herido de la Estación Espacial Internacional se hace rápidamente, pero aquí no es posible durante nueve meses", matiza el doctor Yvan Lévy.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones