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Recogida neumática de basuras

Un sistema que facilita una recogida de basuras más limpia y menos ruidosa

Bolsas de basura fuera de los contenedores, cartones y vidrios rotos en las calles de los cascos históricos y restos de comida esparcidos por parques forman parte del paisaje urbano de nuestras ciudades. ¿Por qué no hay contenedores en algunos lugares? ¿Nadie recoge esta basura? Incompatibilidad estética y problemas de espacio para su instalación son los argumentos de los ayuntamientos. El sistema de recogida neumática de basuras, nuevo en España, nace como solución a estos problemas. El ciudadano sólo debe depositar la basura en unos buzones instalados al lado de su casa y, a través de un sistema de tuberías internas, los restos se transportan hasta una planta subterránea donde serán tratados. Frente al temor de vecinos, hosteleros y comerciantes por malos olores y ruidos, los técnicos defienden su eficacia.

Varias opciones: sistema estático o móvil

Esta alternativa a la acumulación de residuos contempla dos sistemas:

El sistema de recogida neumática fijo o estático consiste en unos buzones colocados en la calle o en compuertas de vertido en el interior de los edificios. En ellos hay un hueco en el que cada vecino puede depositar la basura cuando desee, sin limitación de horario. Estos residuos se transportan a diario desde las viviendas, edificios y lugares donde se generan las basuras a través de la red de tuberías subterráneas, conectadas con los buzones para hacerlos llegar a una planta o central a una velocidad de 60 kilómetros por hora mediante una fuerte corriente de aire.

Una vez allí se tratan en función de su composición. La principal ventaja de estas plantas es que posibilitan técnicamente diferenciar destinos. Permite que funcione correctamente en zonas donde era impensable realizar recogidas selectivas de manera tradicional. En estos centros de tratamiento, la basura queda organizada en contenedores y el aire propulsor se filtra para ser emitido limpio a la atmósfera. Las plantas de tratamiento pueden ser de reciclaje o de simple recogida y recepción de residuos. Más tarde, los contenedores son retirados de la central mediante un camión y cada fracción de basura se envía a su destino.

De la misma manera que cualquier vecino deposita su basura en el buzón correspondiente, los hosteleros tienen sus propios depósitos para arrojar desechos, los tradicionales iglús verdes, implantados de manera generalizada en todas las ciudades. Aquellas que cuentan con una zona comercial de grandes dimensiones y en las que no se pueden instalar contenedores por la orografía propia de los cascos históricos utilizan sistemas de recogida puerta a puerta.

El sistema móvil se caracteriza por el hecho de que los puntos de recogida se encuentran situados de manera estratégica y son los camiones los que se conectan a esos puntos y recogen por succión las basuras almacenadas en los contenedores. De esta forma, no tienen por qué circular en el área residencial.

El sistema de recogida fijo es más popular, aunque los expertos apuestan por uno o por otro según el volumen de basuras. El fijo, debido a su mayor presupuesto por la necesaria construcción de un local para el agrupamiento de los residuos y su posterior envío a las plantas de tratamiento, es más adecuado para municipios o áreas urbanas muy pobladas, mientras el móvil se recomienda en comunidades más pequeñas.

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