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Sequía

Tomar medidas preventivas es fundamental para frenar un desastre natural que afecta a todo el planeta

España vive una de las sequías más severas de los últimos 125 años, hasta el punto de que los responsables del Ministerio de Medio Ambiente apuntan a posibles restricciones en el consumo urbano próximamente. Un mejor conocimiento de los problemas que conlleva la sequía puede ayudar a tomar medidas de tipo preventivo que ayuden a mitigar este desastre natural que tantos efectos medioambientales, económicos y sociales negativos producen.

Impactos de la sequía

La sequía es uno de los desastres naturales con mayor impacto medioambiental, económico y social. Por ejemplo, se calcula que la sequía que asoló Estados Unidos de 1987 a 1989 fue el desastre natural documentado más costoso en la historia de este país, después del causado por el huracán Katrina en 2005. La Organización Meteorológica Mundial estima que la sequía afecta a la mitad de las personas que sufren las consecuencias de desastres meteorológicos.

El incremento de la desertificación, de los incendios forestales, y de la degradación general del suelo y el paisaje son algunos de los impactos medioambientales que conlleva una sequía extensa. Aunque a veces los efectos son de corta duración, restableciéndose las condiciones normales de forma rápida cuando finaliza, en otras ocasiones las consecuencias persisten durante más tiempo o pueden convertirse en permanentes. La sequía produce daños a las especies de plantas y animales y en el hábitat silvestre, La sequía produce daños a las especies de plantas y animales y en el hábitat silvestre de manera que la biodiversidad se ve afectada, la calidad del aire, el agua y el suelo disminuye, mientras que diversas enfermedades y plagas de insectos aumentan. Los fenómenos meteorológicos también se resienten, en forma de altas o bajas temperaturas o vientos huracanados, siendo normal que, después de períodos secos, se presenten lluvias torrenciales que, ante la degradación de la cubierta vegetal y de los cauces naturales del agua, causen catástrofes que indirectamente puedan ser atribuidas a la sequía.

Los efectos de la sequía pueden tener repercusiones a corto y a largo plazo, y afectar no sólo a las actividades más directamente relacionadas con la naturaleza, como la agricultura, la ganadería y la pesca, sino también al resto de actividades humanas, como la industria o el turismo. Los precios de los alimentos, la energía y otros productos se incrementan, conforme los suministros se reducen. Los costos del transporte también crecen, al quedar la navegabilidad de ríos imposibilitada y la producción hidroeléctrica puede verse reducida, lo que acentúa el efecto invernadero, puesto que la producción térmica tiene que aumentar para paliar dicho descenso.

Igualmente, la sequía provoca diversos desastres de tipo social a nivel mundial, como inseguridad alimenticia, hambruna, desnutrición, epidemias y desplazamientos migratorios masivos de poblaciones en busca de alimentos y agua, tanto de unos países a otros, como en el propio país, hacia las zonas urbanas dentro del área afectada, privando a las zonas rurales de recursos humanos necesarios para el desarrollo económico. En las últimas décadas se ha registrado un mayor ritmo de deterioro de los recursos naturales, un hecho que hace más vulnerable a la población ante fenómenos naturales como las sequías. La disponibilidad de agua por habitante es cada vez menor, de manera que se considera que en los próximos 20 años el agua se convertirá en un elemento estratégico de supervivencia.

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