Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente

Una especie de cáncer podría estar provocando la muerte de los diablos de Tasmania, según los investigadores

Los ecologistas creen que están envenenados con pesticidas u otro tipo de contaminantes

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 26 enero de 2005
Tras haber investigado durante un año, un equipo de veterinarios y de patólogos todavía no ha logrado identificar el mal que está provocando la muerte de los diablos de Tasmania. Las hipótesis que se barajan son varias: Por un lado los ecologistas piensan que sus alimentos están envenenados con pesticidas u otro tipo de contaminantes, mientras que, por otro, los expertos juzgan esta hipótesis posible pero se inclinan más bien por una forma de cáncer compleja y contagiosa.

Según esta última teoría, el mal se contagia de uno a otro animal cuando se disputan una presa. "Durante los últimos 12 meses, hemos avanzado en la determinación de la estructura genética de la enfermedad, pero no tenemos todavía ningún indicio sobre las causas", afirmó el director del grupo de investigación del Gobierno de Tasmania, Alistair Scott.

Por otro lado, el director del zoo de Hobart (capital de Tasmania), Trevor Cuttriss, ha declarado que los 90 diablos presentes en el zoo y los parques naturales no se han visto afectados por la enfermedad y que podrían desempeñar un papel determinante en la supervivencia de la especie.

Marsupial emblemático

El diablo de Tasmania es un animal emblemático en Tasmania porque se extinguió en el resto del continente. Mide un tamaño máximo de un metro, y es un animal nocturno cuyo avistamiento es difícil debido a su pelaje casi negro. Se alimenta de pájaros, roedores, lagartos o serpientes; huele fatal y emite alaridos cuando cae la noche.

Antiguamente se encontraba en toda Australia pero el diablo fue víctima de los dingos (perros salvajes), y, a principios del siglo XIX, los colonos le asestaron el golpe de gracia, dados los destrozos que causaba este marsupial en los gallineros. Hace una decena de años, se contabilizaban 150.000 diablos en Tasmania pero cerca de la mitad han desaparecido a causa de un tumor facial, que se desarrolla con tal rapidez que los científicos temen actualmente que la especie se extinga.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones