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El climatizador del coche

Un dispositivo electrónico que permite utilizar el ciclo necesario de calor o frío para estabilizar unas condiciones ambientales preseleccionadas

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 18 abril de 2006

Los sistemas climatizadores de los vehículos, tan populares en los últimos años, permiten viajar con una mejora significativa en el confort y la seguridad en la conducción. La mayoría disponen de funciones manuales y los más avanzados son capaces de gobernar automáticamente parámetros como los grados, la potencia y el caudal de aire, así como los lugares de salida del mismo. Sólo los coches más pequeños o de categorías inferiores se comercializan ya sin este accesorio, que fundamentalmente se encarga de mantener una temperatura previamente seleccionada en el interior del vehículo. Su mecanismo sirve tanto si hace frío como si hace calor y puede venir “de serie” o presentarse como un “extra”. No obstante, hay que tener en cuenta que su coste es 300 euros más caro que el aire acondicionado como opción de fábrica.

Confort ante el frío y el calor

El aire acondicionado simplemente introduce aire frío al interior, para ello utiliza un enfriador o evaporador, un compresor y un condensador. Funcionan de manera muy similar a los aparatos domésticos. Los de gama alta incorporan un dispositivo de deshumidificación. Y la diferencia entre el aire acondicionado y el climatizador estriba en la existencia en este último de un mecanismo electrónico gobernado por un termostato que, una vez preseleccionada la temperatura, es capaz de utilizar el ciclo necesario de calor o frío para conseguir esos grados. Es el control sobre el sistema de calefacción y aire acondicionado. Existen varios tipos:

  • Hay climatizadores cuya función se limita a mantener la temperatura a modo de simple termostato.
  • Hay otros que, además, controlan el flujo de aire, pero no las salidas que son manuales.
  • También hay algunos totalmente automáticos que controlan el flujo y las salidas en función de diferencias de temperatura: interior, exterior, real y programada.
  • Los más desarrollados, como el del Mazda Xedos 9, se acompañan de un sensor solar que intensifica la potencia de funcionamiento del equipo si el coche ha estado aparcado mucho tiempo al sol.
  • En los climatizadores “bizona” o “multizona”, como el que monta el Mercedes Clase S, incluso los ocupantes de la parte trasera disponen de regulador propio. Se pueden regular independientemente las temperaturas de la parte trasera y delantera o del lado del conductor y del acompañante. Estos dispositivos suelen tener una horquilla máxima de diferencia de actuación entre los diferentes lados de 5 ó 6 grados.

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