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El mal tiempo dificulta la conducción en los desplazamientos masivos que se producen estos días

Se aconseja extremar las precauciones

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: sábado 22 marzo de 2008

Para que los desplazamientos masivos que se producen estos días junto con la climatología adversa no afecten al viaje de los automovilistas, el Comisariado Europeo del Automóvil-CEA-Club de Automovilistas ofrece unos consejos de conducción elaborados por su "Escuela de Conducción y Seguridad Vial".

En aras de la seguridad es fundamental llevar el coche a punto y preparado ante cualquier imprevisto que pueda suceder. Hay que fijarse principalmente en el sistema de refrigeración, los niveles de líquido anticongelante, comprobar que se llevan los neumáticos en perfecto estado para que agarren al pavimento (sino es así, hay que proceder al cambio) así como el alumbrado y los frenos.

Es aconsejable comprobar también el estado de las escobillas para hacer frente a la lluvia. Es conveniente llevar lleno el depósito, ya que los numerosos atascos pueden detener la marcha del vehículo, así como incluir dentro del vehículo un rascador, ya que quita el hielo de los cristales congelados, situación que puede darse esta Semana Santa en las provincias del norte.

¿CÓMO DEBEMOS CONDUCIR? ¿CONOCEMOS EL COMPORTAMIENTO DE NUESTRO VEHÍCULO?

o Lluvia: Si el automovilista circula con su vehículo por una zona anegada por agua, debe hacerlo lentamente y en primera para evitar que el motor se moje y se pare. Hay que prestar especial cuidado con los frenos, ya que no suelen funcionar correctamente cuando las ruedas están empapadas. Se deben evitar tramos inundados. Además, el coche puede producir el llamado efecto aquaplaning. Si se ha producido, el automovilista debe levantar suavemente el pie del acelerador y sujetar con fuerza el volante, pero nunca frenar. En caso de la lluvia no sea tan fuerte, se tiene que tener en cuenta que las primeras gotas mezcladas con el polvo y la suciedad de la calzada convierten el firme en deslizante, por lo que hay que conducir en vehículo con mucha precaución. En esta situación se debe reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad entre los vehículos. Niebla: Al circular por una zona de bancos de niebla se debe aumentar la distancia de seguridad, reducir la velocidad, encender las luces antiniebla y circular fijándose, principalmente, en las líneas de la carretera.

o Viento: Cuando el viento sopla excesivamente fuerte, se debe aminorar la velocidad del vehículo y sujetar con firmeza el volante, especialmente si se está adelantando a un vehículo de gran tamaño. En estas situaciones, CEA recomienda mantener un elevado número de revoluciones en el coche para que la fuerza del motor ayude a mantener la trayectoria.

– Para los vehículos de dos ruedas, el mal tiempo puede ocasionar muchos problemas. CEA le ofrece una serie de consejos ante una climatología adversa:

o Utilizar botas, guantes y ropa resistente a las bajas temperaturas. Una persona que tiene frío reacciona con más lentitud; su falta de tacto en pies y manos provoca también que los mandos se accionen con mayor brusquedad.

o Detenerse frecuentemente para desentumecer los músculos. Tomar alguna bebida caliente e, incluso, realizar algún ejercicio ligero de calentamiento.

o Aplicar algún tratamiento antivaho a la visera del casco para evitar que se empañe.

o Para frenar, repartir el esfuerzo: el 60% en la rueda delantera y el 40% en la trasera. La rueda trasera bloqueada es mucho más fácil de controlar que la delantera.

o Si comienza a llover, es preferible detenerse hasta que la lluvia haya arrastrado el polvo y la grasa de la carretera. La visibilidad de los coches se reduce, por lo que no debe olvidar encender las luces (es obligatorio). Conviene vestir prendas de colores llamativos para que los automovilistas puedan ver al motorista más fácilmente.

o No pisar las marcas viales de la calzada, ya que son deslizantes.

o Acelere con suavidad si el suelo está mojado o frío.

– Otros consejos generales:

o Con lluvia o niebla, no conviene acercarse al vehículo precedente. Con ello se evita el «efecto spray» (la lluvia pulverizada y sucia va a parar a tu parabrisas).

o El cambio de temperatura interior/exterior empaña los cristales, por ello utilizar el climatizador o aire acondicionado con aire caliente.

o Si la cerradura se congela, calentar la llave con un mechero e introducirla lentamente.

o Para limpiar los cristales helados, rociar el cristal con alcohol de quemar y rascar con una tarjeta de crédito o un rascador.

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