Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología > Atención sanitaria

Clínicas del dolor

Las unidades del dolor son un servicio de atención sanitaria que proporciona alivio a dolores agudos y crónicos, y permite el aumento de la calidad de vida del paciente

Img dolor portada

¿Cuándo se acude a la consulta del médico? Generalmente, cuando se tiene dolor, ya que éste suele ser una advertencia de nuestro cuerpo avisando de que algo no funciona correctamente. Si se trata de un dolor leve y pasajero, no durará más que unas horas, días o, en los casos más graves, pocos meses. Cuando este margen se alarga por encima de los seis meses, se considera que se trata de dolor crónico, un problema que afecta en España a cuatro millones y medio de personas y perjudica su calidad de vida. Aunque no siempre recibe el tratamiento adecuado, tanto este tipo de dolor como el agudo encuentran alivio en un servicio interdisciplinar, las Unidades del Dolor. Estas se dedican en exclusiva no a derrotarlo del todo -misión imposible según los expertos-, pero sí a minimizar las molestias de los pacientes.

Un recurso poco conocido

/imgs/2006/10/cefalea.jpg

Cuatro millones y medio de afectados sólo en España. Son muchos los pacientes con dolor crónico, y muy numerosos también los que desconocen la existencia de estas unidades hospitalarias especializadas en tratar su problema ya que existe un gran vacío de información sobre el tema, según indica Joana Gabriele, investigadora de la Fundación Biblioteca Josep Laporte y responsable de webpacientes.

Para mejorar la atención a las personas que padecen dolor es necesario divulgar la existencia de las Unidades de Dolor e invertir en la formación de especialistas

Además de condenar al enfermo a convivir durante más tiempo con el sufrimiento, la falta de información puede ser una fuente potencial de problemas. ¿Por qué? Joana Gabriele señala que un paciente se deja llevar, de manera habitual, por la gradación del dolor y cuando considera que su dolor es llevadero -y en un país como España, con una elevada cultura del sufrimiento, se suele aguantar mucho-, cree también que puede gestionar su dolor él mismo, lo que conduce a los pacientes a la automedicación no responsable. Gabriele asegura que gran parte de quienes sienten dolor acude a su farmacia a ‘prescribirse a sí mismos’ el alivio para su dolencia. Esta automedicación puede tener consecuencias de envergadura para la salud, según asegura la experta, ya que los fármacos adquiridos, asociados con los prescritos por un especialista para combatir una enfermedad o dolor determinados, pueden generar combinaciones explosivas, nocivas para la salud.

Pero para mejorar la atención a las personas que padecen dolor no sólo es necesario divulgar la existencia de las Unidades de Dolor (más de 7.000 en todo el mundo), sino invertir en la formación de especialistas y médicos de atención primaria, ya que son muchos los pacientes que reciben tratamientos inadecuados o acuden tarde a la Unidad, lo que complica su rehabilitación. Asimismo, según lamenta Concepción Pérez, cada vez son más numerosas las ocasiones en que las Unidades del Dolor atienden pacientes que podrían ser tratados adecuadamente por los médicos de atención primaria, lo que retrasa la atención a quienes realmente lo necesitan.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones