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El balón intragástrico mejora hasta en un 60% los resultados de pérdida de peso de los pacientes sometidos a dieta

Diferentes estudios demuestran que el mantenimiento de la pérdida inicial de peso es superior a medio y largo plazo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 5 noviembre de 2009

balón intragástrico (BIG) pueden llegar a ser hasta un 60% mejores que los de pacientes sometidos a un tratamiento único de dieta. Además de la pérdida inicial de peso, el mantenimiento de la misma a medio y largo plazo es superior, según indicó el doctor Gontrand López-Nava, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro.

Esta técnica se utiliza tanco con niños como con adultos con problemas de sobrepeso u obesidad mórbida. En los estudios realizados, se evidencia que el tratamiento con BIG resulta sobre todo eficaz en pacientes con comorbilidades médicas -como diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y dolor de piernas, entre otras- y como tratamiento previo en casos de obesidad mórbida.

La terapia con balón intragástrico, que se mantiene en el organismo seis o siete meses hasta su extracción endoscópica, se vislumbra como una herramienta “esencial” para hacer frente a la obesidad, la “epidemia del siglo XXI”, afirmó López-Nava. Uno de cada dos adultos padece en España sobrepeso u obesidad y “lideramos la obesidad infantil en Europa”, lo que constituye “un problema de salud tremendo”, apuntó.

Diversos estudios internacionales han demostrado la eficacia del BIG. Uno de ellos ha sido realizado por Alfredo Genco, profesor del departamento de Cirugía de la Universidad La Sapienza de Roma (Italia). Según este informe, el uso del balón intragástrico entre personas con sobrepeso (índice de masa corporal -IMC- entre 25 y 30, alrededor de 10 kilos más) consigue reducir en un 62% el exceso de peso de estos pacientes. Entre las personas con obesidad de grado 1 (IMC 30-35), la reducción es del 39,4%, y entre las de obesidad de grado 2 (IMC 35-40 u obesidad grave), se eleva al 32,7%. Entre los obesos mórbidos (IMC 40-50 o mayor de 50), la pérdida del exceso de peso fluctúa entre el 26% y el 21,7%. Las pérdidas de peso son así más significativas en pacientes con un sobrepeso menor, tal como refleja esta investigación.

Este trabajo muestra que en un tratamiento de pérdida de peso en el que se utiliza el BIG con la dieta, se consigue a los seis meses que se reduzca su exceso de peso en un 67%. Si se utiliza sólo la dieta, este porcentaje alcanza sólo el 20%. Los pacientes obtienen de esta forma un mayor beneficio si a la dieta se le suma la herramienta médica del balón intragástrico, ya que consiguen perder un 47% de su exceso de peso. A los cinco años, las diferencias decrecen, si bien son más favorables para el BIG. La tasa de éxito del BIG es del 29% después de un quinquenio, frente al 11% de los que sólo siguen una dieta alimenticia.

El doctor López-Nava precisó que las complicaciones derivadas del uso de este tratamiento han mejorado de forma notable con el paso de los años. Antes existía un porcentaje alto de riesgo, ya que en un 30% de los casos se podía romper el BIG. Ahora, el índice no supera el 0,5% gracias a la introducción de nuevos materiales, apuntó. Las complicaciones menores que se pueden dar por el uso del balón intragástrico son de un 0,33% por extracción temprana, un 0,52% por ruptura temprana o un 1,04% por esofagitis. Las complicaciones más importantes son la perforación gástrica (0,13% de los casos), úlcera gástrica (0,26%) y oclusión intestinal (0,07%), enumeró el doctor.

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