Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología > Investigación médica

Listas de espera

Oftalmología, neurología y cirugía vascular registran las listas de espera más largas

Causas del retraso

El Parlamento Europeo ha alertado del progresivo envejecimiento de la población que, a su juicio, “puede deteriorar la calidad de los servicios sanitarios a las personas mayores”. En esta línea, ha instado a los diferentes gobiernos a tomar medidas preventivas y ha insistido en las consecuencias del déficit de los recursos en la seguridad social. Unas y otras constituyen importantes desventajas a la hora de atajar las listas de espera.

La práctica de las “agendas cerradas” tampoco lo pone nada fácil, al impedir que el paciente sea siquiera incluido en la lista de espera. La frase “ya le llamaremos”, a la que se recurre con frecuencia para no dar la cita en el momento en que se solicita, es lo más habitual en estos casos.

Otra de las causas de esta situación “inadmisible” es el efecto embudo originado por la afluencia de muchos pacientes y la generalización de pruebas diagnósticas “innecesarias” que, debido a la demora en la siguiente visita al especialista, acaban perdiendo validez y requieren ser repetidas. “Se precisa una organización más eficiente”, recomienda el vicepresidente de la SEGG. El hecho es que no se debe esperar para acudir al especialista cuando se detecta alguna anomalía, pero tampoco ser alarmistas y taponar el servicio.

“Por otro lado, la espera se acentúa debido a que, en algunos hospitales, las listas empiezan oficialmente a correr sólo cuando te dan una fecha, que también tiene su lista de espera. Después vendrá la lista de espera para las pruebas diagnósticas, de cuyas listas ni siquiera hay datos en la mayor parte de los hospitales. Y el proceso es acumulativo”, denuncia CEOMA.

Soluciones

A principios de año, la ministra de Sanidad y Consumo, Ana Pastor, presentó a las comunidades autónomas el proyecto de Real Decreto por el que se establecen las medidas para el tratamiento homogéneo de la información sobre listas de espera que tiene cada centro sanitario.

De aprobarse, aseguran desde el Ministerio, “los ciudadanos dispondrían de información homogénea y periódica sobre la situación de las demoras, las cuales se pretende sean lo más cortas posibles”. Sin embargo, para las asociaciones que defienden los intereses de los mayores, no parece suficiente.

“Es preciso que se acelere el Anteproyecto de Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, y que el Ministerio de Sanidad y Consumo, liberado de las presiones diarias de la gestión, defina pronto las garantías y el tiempo máximo de acceso a las prestaciones sanitarias, la puesta en marcha de auditorias externas, y la obligatoriedad de un sistema de información fiable, que evite en este caso la (aparentemente) bochornosa falta de datos existente”, subrayan en CEOMA.

Además, para estos colectivos, es “imprescindible” ampliar el gasto público, por lo menos, un punto sobre el PIB, “para estar al nivel de los países de nuestro entorno”. “Si hay recursos económicos -puntualiza Antonio Burgueño-, aumentarán las posibilidades de acabar con las listas de espera. Una actuación a la que contribuiría también la apuesta por especialidades específicas de geriatría multidisciplinar”.

“Es fundamental la universalización de la asistencia geriátrica y de los servicios de geriatría hospitalarios en toda la red pública, para que las prioridades puedan establecerse con rigor y de acuerdo a la evidencia científica y reducir al mínimo la invalidez evitable”, explica Joaquín Midón. “Cuando un anciano pierde o ve deteriorada su capacidad de desenvolverse por sí mismo, el abordaje rápido del problema clínico que lo ha producido es básico para conseguir la recuperación total y prevenir la dependencia”, advierte.

Además de estas soluciones, el vicepresidente de la SEGG incide en la necesidad de proporcionar a los equipos de atención primaria más medios técnicos y humanos. “De esta manera, podrían asumir un mayor número de patologías sin necesidad de enviar al paciente al especialista”. “También sería importante aumentar las horas de funcionamiento de las tecnologías, el número de puntos intermedios de atención continuada fuera de los hospitales y concienciar a la población de las repercusiones globales de un mal uso de los servicios”, indica Midón.

Sobre la posibilidad de facilitar el acceso a las personas mayores de toda la Unión Europea a los sistemas sanitarios de los países miembros, el Defensor del Paciente (ADEPA) se muestra tajante: “No estamos de acuerdo con esta medida, sería más eficiente habilitar quirófanos en días de fiesta o fines de semana y contratar más personal”, señala el secretario de ADEPA, Ramón Prieto.

Paginación dentro de este contenido


Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones