Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología

La Sociedad Española de Alergología recomienda vacunarse a los alérgicos al veneno de abejas y avispas

Se calcula que cada año mueren en España entre 5 y 25 personas por picaduras de himenópteros

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 22 julio de 2005
Todos los años por estas fechas se disparan las consultas médicas por picaduras de abejas, avispas y otros insectos de la familia de los himenópteros, cuyo veneno provoca la muerte a entre 5 y 25 personas cada año en España, según cálculos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Unos 800.000 españoles -el 2% de la población- son intolerantes al veneno de los himenópteros, y la mayoría de ellos están sin diagnosticar por la dificultad de detectar la alergia de antemano. "No hay un sistema para predecir las alergias al tóxico de las abejas y avispas y, a diferencia de sustancias como el polen y otros alergenos, las pruebas previas no sirven", asegura Arantza Vega, alergóloga del Hospital General Universitario de Guadalajara y miembro del Comité de Alergia a Himenópteros de la SEAIC.

La mayoría de los alérgicos a estos insectos se enteran de que lo son cuando reciben una picadura y comprueban los efectos de la misma. El rango de reacciones varía entre un simple hinchazón, enrojecimiento y escozor en las personas no reactivas, y un amplio catálogo de síntomas en las que sí lo son: erupciones, mareos, vómitos, inflamación de párpados, genitales, dificultades respiratorias y, en los casos más graves, infartos, fallos multiorgánicos y "shocks" masivos que pueden acabar en la muerte. Las personas con problemas respiratorios -asma, bronquitis...- presentan más riesgo de reacción grave.

Se estima que dos tercios de los pacientes mueren como consecuencia de una obstrucción bronquial y el resto por infarto o fallo del sistema nervioso central que, en el 60% de los casos, se produce en la primera hora tras la picadura. En casi la mitad de los casos mortales, la reacción se desencadena por una sola picadura, y no hay garantía alguna de que una persona no alérgica, picada sin consecuencias alguna vez, desarrolle después una intolerancia sobrevenida.

Cuando se detecte reacción alérgica, siquiera leve, la SEAIC recomienda siempre acudir cuanto antes a un servicio médico, de urgencia si se aprecian síntomas graves, así como un seguimiento y tratamiento personalizados que en la mayoría de los casos aconseja la inmunización. La vacuna es siempre hospitalaria; se trata de un proceso largo, de hasta cinco años, con una eficacia cercana al 100%, y que se prescribe en función del riesgo y el grado de exposición del paciente a la presencia de abejas y avispas.

Los apicultores y sus familias forman, en este sentido, un colectivo aparte, el 60% del total de alérgicos en España. Curiosamente, los que acumulan un historial más largo de picaduras suelen presentar menos alergias, y, al contrario, quienes llevan menos tiempo en el oficio son más susceptibles.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones