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La UE analizará si los músculos del vacuno pueden trasmitir el mal de las “vacas locas”

Un estudio ha demostrado que los de los ratones son capaces de propagar la infección

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 20 marzo de 2002
¿Pueden los músculos del ganado vacuno propagar y acumular priones?. Esto es lo que analizará en los próximos meses el Comité Científico Director de la Unión Europea, después de darse ha conocer un estudio que demuestra que los músculos del ratón son capaces de propagar esos agentes infecciosos que trasmiten el mal de las "vacas locas".

Este estudio, elaborado por un equipo de investigación encabezado por el descubridor de los priones, el premio Nobel Stanley Prusiner, y publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, revela que los músculos de los roedores son capaces de acumular priones en notables cantidades. Hasta ahora se creía que los priones sólo se propagaban en los tejidos nerviosos (cerebro, médula espinal) y linfáticos.

Para la portavoz europea de Sanidad y Consumo, Beate Gminder, es aventurado decir que como los músculos de los ratones pueden trasmitir priones, también lo pueden hacer los del vacuno. "La estructura y el metabolismo de los ratones no pueden ser comparados con los de las vacas, los corderos o los humanos", afirma, al tiempo que recuerda que los estudios disponibles hasta el momento en bovinos afectados por la enfermedad de las "vacas locas" nunca han hallado rastro de priones en los músculos.

El estudio desarrollado por el equipo de Prusiner, formado por científicos de cuatro departamentos de la Universidad de California en San Francisco, se ha basado en experimentos de inyección directa de material cerebral infectado (de ratón o de hámster) en los músculos del ratón. Una vez inyectados los priones, los científicos comprobaron como se propagaban y acumulaban en los músculos, especialmente en los de las patas traseras. "Los resultados obtenidos plantean la preocupación de que los humanos que consumen carne de animales infectados con priones se arriesguen a contraer la infección", afirma Prusiner, aunque admite que el contagio por vía oral es casi imposible.

El equipo del Nobel también reconoce que todavía falta por determinar la posibilidad de que los priones se acumulen en el músculo del ganado vacuno con encefalopatía espongiforme o en las ovejas con scrapie, versión ovina de las "vacas locas". No obstante, insiste en que sus hallazgos ponen de manifiesto la necesidad urgente de determinar la distribución de priones en los músculos de los animales que padecen encefalopatías.

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