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La vacuna contra el tabaquismo podría estar lista en cinco o seis años

Se usaría tanto para dejar de fumar como para impedir recaídas tras abandonar el hábito

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 13 noviembre de 2005
La última jornada del Congreso Nacional de Tratamiento y Prevención del Tabaquismo, que se ha celebrado en Salamanca, giró en torno al desarrollo de vacunas para tratar esta enfermedad. Para ello se contó con la presencia de unos de los mayores expertos en este ámbito, el profesor Peter Hajek, del Hospital Saint Mary de Londres.

Hajek dijo que será necesario un plazo de más de cinco o seis años para el desarrollo pleno de un preparado eficaz. "Las vacunas ya se están desarrollando con éxito en algunos animales y también han sido probadas con voluntarios sanos", detalló el profesor, aunque en el caso de los humanos los resultados aún no han sido concluyentes, "pero sí esperanzadores".

El trabajo de investigación de varias compañías farmacéuticas -en EE.UU., Suiza y Reino Unido- se centra en conseguir una sustancia capaz de provocar que el organismo genere anticuerpos contra la nicotina, de forma que la droga no llegue al cerebro y no pueda desarrollar su efecto adictivo.

Hajek señaló que, según las pruebas realizadas hasta el momento, aplicar esta vacuna sería "biológicamente posible". De hecho, los experimentos con ratas han sido exitosos a la hora de generar altos valores de anticuerpos contra un agente adictivo similar a la nicotina, que ve bloqueada su capacidad de obtener respuesta en el cerebro y disminuye así la necesidad fisiológica de fumar.

Mecanismos de "recompensa"

En el caso de los humanos, según explicó el experto, la vacuna buscará antígenos de la nicotina que creen anticuerpos capaces de unirse a las moléculas de la droga y formar un complejo nicotina-anticuerpo que no podría atravesar la barrera entre los capilares arteriales y el cerebro. De esta forma se interrumpirían los mecanismos de "recompensa" del sistema nervioso para el fumador.

Hajek añadió que los usos que se plantean para esta vacuna son triples. El primero de ellos plantea todavía serias dudas morales que tendrían que ser resueltas por la legislación de cada país, ya que se habla de suministrar la vacuna a los niños "para evitar que sean fumadores en el futuro".

Sin embargo, los dos usos más probables serían sin duda actuar como una nueva alternativa para dejar de fumar, así como la de prevenir una recaída para aquel fumador que quiera dejar de serlo al romper el "hilo de dependencia" con la nicotina.

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