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Las autoridades sanitarias advierten sobre el mal uso de los tratamientos antipiojos

No se debe emplear ningún producto con fines preventivos

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 30 octubre de 2003

Estos parásitos son unos insectos pequeños sin alas, que no saltan ni vuelan. Sólo andan y pasan con mucha facilidad de una persona a otra por contacto físico, al juntarse las cabezas, o a través del intercambio de peines, horquillas, gorros, toallas, etcétera. Los piojos se alimentan de la sangre que chupan al picar la piel de la cabeza y ese picotazo es lo que provoca picor e irritación. Sólo viven en el pelo de los seres humanos y no en el de los animales. Las hembras tienen una vida de entre siete y diez días, durante los cuales ponen muchos huevos (entre 100 y 300 liendres), sobre todo en la zona de la nuca y detrás de las orejas.

Suelen afectar a niñas y niños de entre tres y diez años de cualquier nivel social, y su aparición no significa que se tengan malos hábitos higiénicos. Aparecen a lo largo de todo el año (en cualquier estación), si bien los brotes suelen ser más frecuentes en el otoño, al inicio del curso escolar.

No ocultar el problema

Según las autoridades sanitarias, el hecho de que un niño esté afectado por piojos no justifica su exclusión del medio escolar. Ahora bien, los padres no deben ocultarlo y han de informar al colegio rápidamente para que el problema se pueda controlar con mayor facilidad.

Existen unos hábitos muy simples para prevenir contagios, como no intercambiar objetos de aseo personal o revisar las cabezas de los niños de vez en cuando (los piojos se detectan a simple vista). En todo caso, los expertos indican que ningún tratamiento (loción, champús, cremas) se debe emplear con fines preventivos; solamente con la finalidad de destruir o eliminar el parásito, una vez comprobada su existencia.

Y, ante la menor duda, lo más conveniente es acudir al médico, aunque tampoco hay que olvidar el papel de los farmacéuticos, ya que en muchos casos son los primeros que dan información a los padres que acuden a ellos para saber cómo actuar.

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