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Las crisis de asma en los niños suelen deberse a tratamientos inadecuados, según los neumólogos

La intervención precoz contribuye a que la enfermedad se mantenga en estado leve y a que desaparezca en la edad adulta

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 13 octubre de 2005
El asma es un proceso crónico respiratorio caracterizado por una inflamación bronquial y cuyos síntomas más comunes son tos, sensación de ahogo y sibilancias o pitidos al respirar. Cuando esta enfermedad, que actualmente afecta al 10% de los españoles menores de 14 años, no está debidamente controlada, puede interferir "notablemente" en la calidad de vida de los pequeños.

"Los médicos no dejamos de sorprendernos por el considerable ingreso de niños en hospitales a causa de tratamientos inadecuados o por falta de un diagnóstico correcto", afirma Joaquín Lamela, miembro del grupo de trabajo sobre asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). "En estos casos -añade- el asma es una importante causa de absentismo escolar. Asimismo, puede provocar interrupciones en el sueño, por lo que se ven afectados el descanso nocturno y el rendimiento en el colegio; y mayor es aún la repercusión cuando el niño requiere ingreso hospitalario".

Los especialistas de la SEPAR aseguran que la intervención precoz en el niño asmático contribuye a que la enfermedad se mantenga en estado leve y a que desaparezca espontáneamente en la edad adulta, como sucede en el 60%-65% de los casos. "De esta manera -apunta Lamela- también evitamos que el asma provoque lesiones obstructivas irreversibles en los bronquios, que pueden condicionar una insuficiencia respiratoria grave en la edad adulta".

Este experto sostiene que un asma bien diagnosticada y tratada no tiene por qué dar síntomas, salvo en casos excepcionales. "A esto es a lo que debemos tender siempre para que el niño pueda hacer una vida completamente normal en cuanto al colegio, los juegos, los deporte o los viajes". Por ello, advierte de que cuando un niño asmático sigue teniendo crisis, hay que empezar a pensar que no está recibiendo el tratamiento correcto o que no lo cumple.

Fármacos

En este punto, Lamela precisa que "los broncodilatadores son efectivos para paliar los síntomas, pero si al paciente no se le administra regularmente una terapia con antiinflamatorios para combatir la inflamación bronquial que está en el origen del problema, no habremos adelantado gran cosa".

Ambos fármacos -broncodilatadores y antiinflamatorios- no se excluyen mutuamente. "Nada de eso, ambos son complementarios, y en el caso de los broncodilatadores lo único que se cuestiona es que a veces no se utilizan de una manera racional y adecuada, lo que puede llegar a ser incluso contraproducente", explica el especialista.

En su opinión, los broncodilatadores deben reservarse para las crisis asmáticas, toda vez que se trata de fármacos cuyo principal efecto es combatir los síntomas de la enfermedad, mientras que los antiinflamatorios conviene que sean utilizados como "medicación de fondo" cuando se consigue estabilizar al paciente.

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