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Las zambullidas imprudentes son las causantes del 5% de las lesiones medulares

Los expertos aconsejan no lanzarse al agua de cabeza en parajes desconocidos para evitar este tipo de accidentes

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 18 julio de 2005
El 5% de las lesiones medulares atendidas en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo en los cinco últimos años ha tenido como origen una zambullida imprudente en la piscina, el río, el mar o el pantano. Con este dato, difundido por los servicios de Rehabilitación y Medicina Interna del centro, se pretende concienciar a los bañistas sobre la importancia de ser prudentes.

El estudio del centro sanitario apunta que el perfil de los pacientes que sufren este tipo de lesiones es el de una persona joven -entre el 80% y el 90% de los lesionados medulares por zambullida tiene entre 15 y 25 años-, en su mayoría varones -cuatro de cada cinco-, que presentan una luxación o fractura a nivel de las vértebras del cuello, lo que provoca una lesión alta o tetraplejia.

La falta de conciencia de los bañistas acerca del peligro de sumergirse en el agua de forma inadecuada es el origen de estos accidentes. Seguir unas normas de sentido común es el consejo de estos profesionale s para evitar estas graves lesiones. Así, resulta temerario lanzarse de cabeza en un paraje desconocido en lugar de sumergirse lentamente y con precaución. Por ello, es importante conocer la profundidad de una piscina, un río o el mar.

Inspeccionar la zona

Si el agua está turbia y no hay visibilidad, es conveniente inspeccionar previamente la zona para comprobar su profundidad y que no haya elementos sumergidos como rocas, árboles u otros objetos contra los que se pueda impactar. Además, en lugares naturales como ríos, lagos o embalses los niveles de agua pueden variar de un día para otro por las mareas y aperturas o cierres de compuertas, por lo que es prudente comprobar siempre la profundidad.

Por otra parte, el bañista ha de sumergirse con los brazos situados en prolongación del cuerpo, protegiendo el cuello y la cabeza. Asimismo, es aconsejable no saltar de cabeza desde demasiada altura, ya que una mala técnica de entrada puede causar lesiones con tan sólo golpear el agua.

En caso de accidente, el Hospital Nacional de Parapléjicos considera muy importante inmovilizar el cuello, evitar movimientos de la columna y avisar a un profesional para que realice el traslado, puesto que nunca debe efectuarse en un vehículo utilitario.

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