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Dismetrías

Extremidades de diferente tamaño y sus consecuencias

La dismetría o diferencia de altura en las extremidades inferiores del cuerpo es la causante de numerosos problemas de salud relacionados principalmente con la espalda y la columna vertebral. Aunque cerca del 70% la población la sufre y provoca el 80% de los procesos de escoliosis, los especialistas aseguran que es uno de los problemas muscoesqueléticos más desconocidos de nuestros días. Desde niños a ancianos, todos son susceptibles de sufrirla en cualquier momento.

Detección desde la infancia

La detección de este problema del aparato locomotor es muy sencilla: frente a un espejo se puede observar la diferencia de altura en las caderas, un glúteo más bajo que otro, inclinación del tronco hacia un lado u otro, un brazo u hombro más bajo que otro, diferencia de altura en orejas y cejas al tener el cuello inclinado hacia un lado, diferencia de altura de las mamas, tanto en hombres como en mujeres, o desviación del ombligo a un lado u otro de la línea media del cuerpo. Además de visualmente, “es posible detectarlas mediante radiografía o escoliograma”, explican desde el Centro Médico de la Terapia.

Es muy importante tratar de diagnosticar estas dolencias en la infancia. Y es que la escoliosis producida por dismetrías en las extremidades inferiores se origina entre los 11 y 13 años en las niñas y alrededor de los 15 años en los niños, coincidiendo con la estabilización del crecimiento. “No deben tenerse en cuenta únicamente las alteraciones estéticas que produce sino cuestiones tan importantes como, en el caso de las niñas, de cara a un futuro embarazo y parto. Al originarse distensiones en la caja torácica y en la pelvis, si existe una deformación producida por una dismetría, se pueden llegar a dar auténticos episodios de dolor”. En el caso de los niños y niñas, es importante detectarlas en previsión a una futura actividad deportiva, puesto que se pueden producir puvalgias o lumbalgias producidas por las dismetrías, es decir, mayor estiramiento o acortamiento de los aductores.

Los responsables de la Clínica Armstrong recomiendan acudir a un experto en estas dolencias antes cualquiera de estos síntomas. “Una evaluación de la dismetría y una posible corrección de la diferencia de altura con alzas, además del posterior tratamiento de las alteraciones que se hayan podido producir con protocolos y técnicas apropiadas, pueden ayudar a solucionar estas dolencias antes de que se hagan crónicas”, explican.

Su tratamiento depende de la causa, y es que como aseguran desde el Centro Médico de Terapia de la Columna, “si ésta es muscular será necesario rebajar la musculatura contracturaza, tonificar la débil y estirar los músculos cortados. Cuando la causa es ósea, el tratamiento suele ser más complicado y, a veces, es necesario el paso por el quirófano”.

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