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El sudor

En España ocho de cada diez personas utiliza desodorante

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 22 mayo de 2003

Trastornos relacionados con el sudor

El mayor trastorno es la hiperhidrosis, que se produce cuando se suda en exceso por una zona concreta, hasta el punto de producirse una incapacidad social o laboral, según define Jordi Peiri, jefe del servicio de dermatología del Hospital Bellviege. El doctor Peiri destaca que afecta a una de cada diez mil personas.

José Luis Díaz, presidente de la Academia Española de Dermatología, argumenta que no está claro que se trate de una enfermedad, puesto que la apreciación de lo que es sudar excesivamente varía dependiendo de la cultura y cada individuo.

Un posible miembro de la futura asociación de enfermos de hiperhidrosis explica que este trastorno limita en el ámbito laboral, ya que si afecta a las manos, por ejemplo, no se pueden tocar papeles o realizar tareas de precisión. También influye en las relaciones sociales, ya que limita el contacto al saludar a alguien, utilizar un equipamiento público – tal como las barras del autobús – o conducir.

El portavoz apunta que esta enfermedad puede ser causada por cualquier daño al sistema nervioso autónomo. Entre los posibles destaca la enfermedad del tétanos, la vacuna de la malaria, las heridas mal curadas y las infecciones.

Tratamiento de la hiperhidrosis
El doctor Díaz diferencia varios tipos de tratamientos, que incluyen la psicoterapia, los antitranspirantes y la iontoforesis, que consiste en tratar la zona afectada con descargas eléctricas que inhiben la acción de las glándulas sudoríparas durante unos días. El miembro de la asociación denuncia que este tratamiento es caro y no está cubierto por la Seguridad Social.

En casos más graves se puede emplear la toxina botulímica – conocida como botox – que detiene la función de las glándulas sudoríparas durante seis meses. El presidente de la Academia Española de Dermatología se lamenta de que este medicamento sea ilegal en España, ya que funciona muy bien en personas afectadas de hiperhidrosis en las axilas.

Por último, se puede recurrir a la cirugía para seccionar los ganglios nerviosos que regulan las glándulas sudoríparas. El doctor Díaz destaca el riesgo que entraña esta intervención – pues hay que mover los pulmones para poder llegar a los nervios que hay que cortar -, por lo que sólo puede ser realizada por especialistas.

El portavoz de la asociación de enfermos afectados por hiperhidrosis incide en los efectos secundarios de esta intervención, de los que asegura que quienes se someten a ella no siempre son informados. Entre las posibles consecuencias resalta que la zona anteriormente afectada queda muy reseca, ya que se inhibe totalmente el sudor, y que ese sudor se compensa en el resto del cuerpo, especialmente por la espalda, el abdomen y las piernas.

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