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Eyaculación precoz

El 75% de los varones españoles sufre este trastorno en algún momento de su vida sexual

Falsas creencias

La psicóloga del Instituto de Sexología de Málaga precisa que el problema de eyaculación rápida existe cuando “se presenta de forma persistente y hay un sufrimiento o malestar personal y de la pareja”. En este sentido, explica que hay hombres que han tenido episodios esporádicos y ya creen que sufren este trastorno, cuando, sin embargo, no es así. De cada seis casos que se tratan en este centro, la mitad responde a una idea equivocada de lo que realmente es un eyaculador precoz.

Al respecto, especifica que llegan a la consulta hombres que se consideran eyaculadores precoces porque se obsesionan con que su pareja tenga un orgasmo a través de la penetración, algo que es “difícil, a no ser que esté muy excitada y que la postura y la estimulación abarque el clítoris, puesto que el fondo de la vagina apenas es sensitiva”. Esa autoexigencia acaba provocándoles más ansiedad y pueden llegar al punto de no querer que les toquen durante la relación ante el temor de que con la simple excitación van a eyacular sin que haya habido penetración.

Otra falsa creencia y que, sin embargo, es utilizada por muchos hombres que sufren eyaculación rápida es, según Padrón, la práctica de la denominada “segunda vuelta”, es decir, se eyacula rápido y se va a una segunda erección, que, por supuesto, será más lenta. “Con el paso de los años -añade-, el espacio de tiempo para recobrarse y durante el que, fisiológicamente, es imposible tener otro orgasmo o eyacular de nuevo, se va haciendo más largo y se tarda muchísimo en obtener una nueva erección”. Otros varones disfuncionales, apunta el presidente de la Asociación Española de Especialistas en Sexología, para combatir la precocidad, emplean de forma “equivocada” pensamientos de distracción o, incluso, se autolesionan para distraer la atención.

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