Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología > Prevención y hábitos de vida

Zapatos: dejan huella en nuestra salud

El calzado ha de ser cómodo, funcional y con un tacón de no más de cuatro centímetros. Caminar con comodidad y cuidar la columna, evitar lumbalgias y artrosis vertebrales, los objetivos

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 16 octubre de 2009
Img zapatos Imagen: José Lojo

Ni el corazón, ni el cerebro: en cuanto a mecánica, el elemento más complejo del cuerpo humano es el pie. O lo que es lo mismo, una excelsa obra de ingeniería compuesta por 26 huesos, 33 articulaciones, 19 músculos y más de 100 tendones que lo convierten en un todoterreno capaz de adaptarse a cualquier superficie que pise y de recorrer miles de kilómetros a lo largo de nuestra vida. Al cabo del día, una persona da de media entre 8.000 y 10.000 pasos, lo que en un año supone más de 3 millones de pasos. Pues bien, la forma en que se den esos pasos reviste su importancia para la salud. Porque más allá de servir para que nos movamos de un lugar a otro, los pies soportan el peso del cuerpo y lo hacen de tal modo que constituyen su principal punto de apoyo. Nadie podría discutir, llegados aquí, que los pies merecen un poco más de atención de la que reciben, y no sólo en verano, para poder lucir sandalias o chancletas, sino todo el año.

De tiendas, mejor al final del día

Es después de acumular toda la actividad de una jornada cuando el pie se encuentra más dilatado, con mayor volumen. Y es por ello que las horas finales del día son las más adecuadas para probarnos los zapatos en la tienda. Conviene hacerlo con el tipo de calcetín o media con que se van a usar. Es muy normal que un pie sea más grande que el otro, y por ello hay que probarse los dos zapatos y no uno solo como acostumbramos a hacer. Conviene empezar por el pie más grande y caminar un poco con el nuevo zapatato calzado en él.

Si el dedo gordo roza la puntera o aprieta en algún punto, descartemos el modelo y pidamos otro. Pero si el talón queda bien calzado, el dedo gordo no se monta en los demás y hay al menos un centímetro de separación entre éste y la costura del interior del zapato, ese modelo habrá superado la prueba ergonómica.

Diabéticos: zapatos para altos riesgos

Quienes padecen problemas circulatorios, como la diabetes, deben extremar el cuidado de sus pies y elegir con mucho criterio sus zapatos. La razón es que son propensos a sufrir problemas en los pies debido a que algunas complicaciones de esta enfermedad ocasionan daños en vasos sanguíneos y nervios que, a su vez, pueden propiciar una disminución de la sensibilidad a la presión o a los traumatismos en los pies, por lo que una lesión puede pasar inadvertida hasta que se convierta en infección grave.

Se recomienda que los diabéticos utilicen zapatos que protejan bien los pies, para evitar heridas o cortes que puedan complicarse. Revisar el interior de los zapatos en busca de áreas ásperas, piedras pequeñas o partes desprendidas que puedan causar erosión es un hábito que deben seguir. Y elegir siempre modelos cómodos que se ajusten bien al pie. A evitar: sandalias de tiras o con costuras duras que puedan causar puntos de presión. Por la misma razón, mejor cambiar de zapatos cada 5 horas de uso, para equilibrar las zonas sobre las que se ejerce presión.

Paginación dentro de este contenido


RSS. Sigue informado

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones