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Analizan el efecto del cambio climático en los melocotoneros

Sus consecuencias ponen en peligro la sostenibilidad de este frutal en las zonas tradicionales de cultivo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 18 agosto de 2011
El investigador de la Estación Experimental Aula Dei-CSIC, Sergio Jiménez, realiza en la sección de Biología Vegetal de la Universidad de Navarra un estudio sobre el efecto del cambio climático en plantas de melocotonero. Jiménez explicó que el aumento en la concentración de CO2 en la atmósfera, la subida de temperaturas y la mayor limitación para la disponibilidad de agua por parte de las plantas "está afectando a numerosos cultivos adaptados a determinadas condiciones ambientales. Estos factores de estrés ponen en peligro su sostenibilidad en las zonas tradicionales de cultivo", alertó.

El proyecto se lleva a cabo en colaboración con Manuel Sánchez-Díaz, director de la Sección de Biología Vegetal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra -unidad asociada al CSIC a través de la Estación Experimental de Aula Dei de Zaragoza-, cuyas instalaciones son capaces de reproducir distintos ambientes resultantes de combinar los factores que se verán alterados con el cambio climático en unos invernaderos únicos en España. "En ellos reproducimos las condiciones que se darán a finales de siglo, como el aumento del CO2 ambiental y de la temperatura, así como la restricción en la cantidad de agua disponible, uno de los efectos más limitantes en el área mediterránea, muy vulnerable a sufrir carencias hídricas", señaló Jiménez.

Precisamente en esta zona, el uso de especies y variedades mejor adaptadas a las condiciones climáticas y edafológicas "se plantea como la mejor alternativa, ya que permitiría disminuir los costes de producción y favorecería un aprovechamiento más sostenible de recursos escasos como el agua", defendió el investigador. "En el caso de los árboles frutales, la variedad injertada es la que proporciona la fruta que se cosecha. Ese injerto se realiza sobre un patrón o portainjerto que aporta las raíces del árbol y, con ello, la adaptación al suelo", explicó. Ahora estudian melocotoneros injertados sobre patrones del género Prunus de diferente origen genético, para observar su respuesta a las condiciones derivadas del cambio climático.

De hecho, ya existen patrones adaptados a algunos factores de estrés propios del área mediterránea -como la deficiencia de hierro, problemas de replantación o los nemátodos-. Sin embargo," contar con genotipos multitolerantes a diferentes tipos de estrés es básico para una agricultura más sostenible", subrayó.

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