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El IRTA pone en marcha un proyecto para lograr el cultivo comercial del centollo

Esta especie puede llegar a poner de 20.000 a 200.000 huevos por puesta y realizar de tres a cuatro puestas anuales

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  • Fecha de publicación: miércoles 1 febrero de 2012
El Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), adscrito al Departamento de Agricultura de la Generalitat de Cataluña, ha puesto en marcha un proyecto encaminado a lograr el cultivo comercial de la cabra de mar o centollo, un cangrejo de gran interés comercial en España, donde sus poblaciones se encuentran sobrexplotadas. "Las características biológicas y las primeras experiencias realizadas en cautividad indican que este crustáceo es una especie potencialmente viable para su cultivo comercial", señaló el IRTA.

El centollo tiene la ventaja de que es una especie de elevada fecundidad, pues puede llegar a poner de 20.000 a 200.000 huevos por puesta y realizar de tres a cuatro puestas anuales. También se caracteriza por un desarrollo embrionario corto, un desarrollo larvario abreviado (con tres estadios) y un crecimiento de los juveniles relativamente rápido, explicó el centro de investigación catalán.

El proyecto se desarrollará en el centro del IRTA de Sant Carles de la Rápita (Tarragona), a través del subprograma de Cultivos Acuícolas. Los investigadores estudiarán de qué manera se puede mejorar la supervivencia del centollo en el último estadío larvario (denominado megalopa), un momento clave para conseguir su cría comercial, ya que es la fase en la que se produce el asentamiento y la metamorfosis. Es por ello que se hace necesario determinar los parámetros de cultivo óptimos, que permitan mejoras en su supervivencia al inicio del desarrollo post larvario. La alimentación en esta fase juega un papel clave para conseguirlo, y con el objetivo de obtener una dieta artificial apropiada en esta fase de desarrollo es primordial realizar, previamente, un estudio detallado del desarrollo de su sistema digestivo y, posteriormente, determinar cuál es el grado de ingesta de alimento preparado.

La investigación también busca llegar a conocer cuál puede ser el efecto de la temperatura y del fotoperiodo en el desarrollo larvario (duración, supervivencia y composición bioquímica en cada estadio) y determinar el efecto del sustrato y de las sustancias que favorecen la metamorfosis. Otro de los retos que se proponen averiguar los científicos del IRTA es el de conocer de manera detallada la morfología y la anatomía del aparato digestivo de las larvas. Para ello determinarán los cambios que se producen a lo largo de todo este complicado proceso de desarrollo. Por último, se quiere estudiar el nivel de ingestión de las dietas artificiales que puedan permitir abrir las puertas a futuros estudios sobre los requerimientos nutritivos de las larvas.

El IRTA considera que el conocimiento y la mejora del cultivo larvario del centollo "permitirá abrir nuevas vías para poder realizar futuros proyectos destinados tanto a la conservación de esta especie en el medio natural como para su uso comercial". Se ofrecerá así una nueva posibilidad de producción para una nueva especie y de negocio para las empresas del sector de la acuicultura, defendió.

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