Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Seguridad alimentaria

La Universidad de Extremadura estudia el riesgo del consumo de carne de caza mayor

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 18 enero de 2005
"Esta carne es considerada como alimento 'natural' ya que carece de residuos de hormonas, antibióticos y otros fármacos que sí son usados, algunos de forma fraudulenta, en los animales de abasto. Sin embargo, como animales de vida libre, las especies cinegéticas pueden verse afectadas por los contaminantes ambientales de alta persistencia en el medio como los metales pesados. A partir de esta contaminación ambiental, estos elementos pueden pasar a la cadena alimentaria, y por el consumo de animales de caza, llegar en último extremo al consumidor", señala Soler.

Estudios realizados en diversas partes del mundo han demostrado que el consumo de carne de caza mayor no supone en general peligro para el consumidor. Sin embargo, en algunos casos la ingestión de vísceras como el riñón o el hígado sí puede suponer un riesgo claro para los consumidores habituales de este tipo de productos, ya que en ocasiones los niveles de plomo y cadmio pueden estar muy por encima de los niveles encontrados en los animales de abasto superando los límites máximos permitidos para ellos.

"Extremadura no es una región industrializada o con importante actividad minera por lo que presumiblemente el grado de impregnación por estos contaminantes sea muy bajo, si bien carecemos de datos al respecto", puntualiza. En animales de abasto las autoridades competentes están obligadas a la realización de controles rutinarios de estos contaminantes, no ocurre así en los animales de caza, donde existe una carencia de datos al respecto ya que la legislación vigente únicamente cita a los animales de abasto, pero no a la carne de caza silvestre.

"Los objetivos que nos proponemos con el siguiente estudio son dos: uno, determinar si los niveles de metales pesados (plomo y cadmio) en tejido muscular y vísceras (hígado y riñón) en ciervos y jabalís abatidos en la comunidad extremeña suponen algún riesgo sanitario para los consumidores de ese tipo de productos; y dos, precisar, mediante el grado de impregnación por estos metales en ciervos y jabalís, el estado de la contaminación ambiental de las zonas de muestreo y por extrapolación conocer el riesgo de exposición ambiental a esos contaminantes en la población humana que habita esas zonas", además de otros objetivos más específicos.

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones