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Los efectos del pan y las patatas, a debate entre expertos dietistas

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 3 septiembre de 2003
Los defensores de estos alimentos aseguran que el índice glicérico es la clave de la nutrición. Los detractores, sin embargo, aseguran que el índice glicémico constituye uno de los puntos esenciales en la dieta. Para estos expertos, las personas comen en exceso ya que los alimentos que se ingieren se absorben con mucha rapidez y alteran el metabolismo al elevar el nivel de glucosa. Para Janette Brand-Miller, de la Universidad de Sydney, es poco ético "decirle a la gente que coma con poca grasa y muchos carbohidratos sin tener en cuenta el índice glicémico".

Esta postura cuenta con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según informa la CNN, aunque aún es rechazada por numerosos expertos de EEUU, como los que forman parte de la Asociación de Especialistas de Diabetes. Algunos de estos detractores justifican esta postura como defensa de las dietas bajas en carbohidratos y ricas en grasas. Los últimos estudios realizados en este campo han confirmado que el cuerpo humano convierte todos los carbohidratos en moléculas de azúcar, que son quemadas o almacenadas.

Los expertos se han centrado ahora en el estudio de más de mil alimentos, y han descubierto que muchos carbohidratos complejos son digeridos con mayor rapidez que los simples. Esto es así en alimentos como el pan blanco y otros cereales, pero no en frutas como manzanas y peras. Los expertos han comprobado que las comidas con almidón, como granos refinados y papas, tienen un alto índice glicémico, que aumenta también si se cocinan los alimentos con exceso.

La creencia general es que, cuanto más rápido se digiere un alimento, mejor. Sin embargo, Brand-Miller asegura que "en el campo médico esto no es así". Los expertos aseguran que tras una comida con alto índice glicémico, la proporción de azúcar en la sangre puede aumentar el doble que con una comida baja en IG. Esto provoca un aumento de la insulina, que hace que el organismo acumule azúcar en los músculos y en las células del tejido adiposo.

Según los expertos, el descenso del nivel de azúcar en la sangre provoca que la sensación de hambre aparezca al cabo de poco tiempo (unas dos o tres horas). La investigación en este campo, que continúa avanzando, ha permitido determinar hasta ahora que una dieta a base de alimentos con bajo índice glicémico previene de la diabetes, el sobrepeso y las enfermedades coronarias.

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